lunes, 29 de agosto de 2016

Todo el dolor derramado
sobre el paisaje.
La tarde transparente
como un agua
se ha mirado en tus ojos....
Lejos
la noche arrodillada
trenza tinieblas
ante su espejo.
Mi corazón es un plenilunio de tristeza

NORA LANGE

sábado, 27 de agosto de 2016

    Y subía, y subía... Lo impalpable
    A mis ojos abríase sin vallas;
    Y en la sombra, sondando lo infinito,
    Mi espíritu flotaba.
    ...
    De repente la luna alzó su disco.
    Brotaron las estrellas a miriadas;
    Y la noche me habló con su silencio,
    ¡Y Dios habló a mi alma!
    Ismael Arciniegas
Tu y yo caminando por bosques y arenales, por lagos perdidos, por cenicientas latitudes, recogimos fragmentos de palo puro, de maderos sometidos al vaivén del agua y la intemperie. De tales suavizadísimos vestigios construí con hacha, cuchillo, cortaplumas, estas madererías de amor y edifiqué pequeñas casas de catorce tablas para que en ellas vivan tus ojos que adoro y canto. Así establecidas mis razones de amor te entrego esta centuria: sonetos de madera que sólo se levantaron porque tú les diste la vida."
Pablo Neruda

viernes, 26 de agosto de 2016

A solas Quieres que hablemos?... Esta bien... Empieza. Habla a mi corazón como otros días... ¿Pero no!... qué dirías? ¿Qué podrías decir a mi tristeza? ...No intentes disculparte: todo es vano! Ya murieron las rosas en el huerto; el campo verde lo secó el verano, y mi fe en ti, como mi amor, ha muerto. Amor arrepentido, ave que quieres regresar al nido al través de la escarcha y las neblinas; amor que vienes aterido y yerto, donde fuiste feliz... ya todo ha muerto! No vuelvas... ¡Todo lo hallarás en ruinas

jueves, 25 de agosto de 2016

    ERAS MAR
    De noche tú eras mar
    y yo perdía mis poca referencia
    en tus espumas,...
    atrapado en la red de tus salitres,
    lloviéndome de ti,
    preso en tu mundo.

    De noche tú eras mar y acontecíamos
    acuosos en tu idioma
    hacia una latitud de peces ciegos
    para acabar rompiendo en las orillas
    con terca obstinación.
    De noche tú eras mar
    y en ti dejé sepultados
    los matices de mis ojos
    y el rumor de mis lamentos
    aullando a los pies del alba.
    José Miguel Junco Ezquerra
    ¡ Me da tanta lástima que no fueras tú!
    ¡Tantas veces me pareció que rimaban nuestros latidos!
    Fue el humo el que dibujó palabras
    ...
    fue el viento quién confundió
    la tinta, la pluma, el cuaderno...
    Hoy se lo lleva todo
    como hojas otoño hasta el suelo.
    Abriré los ojos.
    Será en otra vida o respiro del tiempo.
    O no.
    Teresa Delgado © 2012

    Ruptura
    Nos hemos bruscamente desprendido
    y nos hemos quedado
    con las manos vacías, como si una guirnalda...
    se nos hubiese ido de las manos;
    con los ojos al suelo,
    como viendo un cristal hecho pedazos:
    el cristal de la copa en que bebimos
    un vino tierno y pálido....

    Como si nos hubiéramos perdido,
    nuestros brazos
    se buscan en la sombra...¡Sin embargo,
    ya no nos encontramos!
    En la alcoba profunda
    podríamos andar meses y años,
    en pos uno del otro,
    sin hallarnos....
    JAIME TORRES ( México )
Te seguiré por siempre, callada y fugitiva,
por entre oscuras calles molidas de nostalgia,
o sobre las estrellas sonreídas de ritmos
donde mecen su historia tus más hondas miradas.
Mis pasos desatados de rumbos y fronteras
no encuentran las orillas que a tu vida se enlazan.
Busca lo ilimitado mi amor, y mis canciones
de espalda a los estático, irrumpen en tu alma.
Apacible de anhelos, cuando el mundo te lleve,
me doblaré el instinto y amaré tus pisadas;
y serán hojas simples las que iré deshilando
entre quietos recuerdos, con tu forma lejana.
Atenta a lo infinito que en mi vida ya asoma,
con la emoción en alto y la ambición sellada,
te seguiré por siempre, callada y fugitiva,
por entre oscuras calles, o sobre estrellas blancas.
Julia de Burgos

lunes, 8 de agosto de 2016

El mar pliega las alas al atardecer... Blanca Varela (Poeta peruana)
El mar pliega las alas al atardecer,
tú no eres sino una pálida burbuja
navegando al golpe del aliento,
un negro trino,
el sol que sale en el centro del pecho
en mitad de la calle,
un silencio en la música dura
de la ciudad sin límites.
Para atravesar ese océano,
ese golpe de luz en la siesta,
no bastaría la eternidad.

jueves, 4 de agosto de 2016

Peso poco en tu vida, casi nada,
como un leve rumor, como una brisa,
como un sorbo de fresca limonada
bebido sin calor y a toda prisa.
...
No adelanto el compás de tu pisada,
ni distraigo la salve de tu misa,
y en tu frente de nardo desvelado
no llego ni a recuerdo ni a sonrisa.
Y en cambio tú eres todo, mi locura,
mi monte, mi canción, mi mar templado,
el pulso de mi sangre, la llanura
donde duermo sin sueño ni pecado,
y el andamio en que apoyo con ternura
este amor que nació ya fracasado.
Rafael de León

martes, 2 de agosto de 2016

    Estás bella esta noche…
    otra vez te llenaste con versos de poeta,
    con locos soñadores, ...
    con cantos de sirena…

    Con miradas tristes en busca de consuelo,
    con amores prohibidos de tango arrabalero…
    Con sueños imposibles,
    con amores eternos,
    con promesas,
    juramentos,
    esperanzas,
    deseos…
    Estás bella esta noche,
    pero como todo lo bello,
    poco a poco te irás escondiendo de nuevo
    por eso no te creo…
    por eso ya no espero…
    © Nuria Velasco
    Desde un interno hablar a paraíso
    supo el poeta, a la rosa sin espinas
    dar sonido al color y una memoria
    encendida y honda a su fragancia.
    ...
    Y desnudó en Edén el jardín simple
    Nimbada fue la rosa ahí súbitamente
    con pureza de luz y una añoranza
    de sumergida alba que despunta.
    Busco un hilo de luz para esa rosa
    que en laberinto vegetal o escrito
    desentrañe al oído el ser más puro
    Busco un hilo de luz que la desande,
    por su abierta intimidad, en la belleza
    del amante jardín que nos espera.
    VERÓNICA VOLKOW
    Marinero soy de amor. *
    Marinero soy de amor, y en su piélago profundo
    navego sin esperanzas de llegar a puerto alguno.
    Siguiendo voy una estrella, que desde lejos descubro,...
    mas linda y resplandeciente que cuantas vio Palinuro.

    Yo no sé a dónde me guía y así, navego confuso,
    el alma a mirarla atenta, cuidadosa y con descuido.
    Recatos impertinentes, honestidad contra el uso,
    son nubes que me la encubren cuando más verla procuro.
    Oh clara y luciente estrella, en cuya lumbre me apuro
    al punto que te me encubras, será de mi muerte el punto.
    (“Don Quijote”_ Libro 2º_Cap. XLIII.)

sábado, 23 de julio de 2016

Mario bennedeti
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente ...
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
seguro sin seguro
te dejo frente al mar
descifrándote a solas
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía
pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono
estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
Bennedeti

viernes, 22 de julio de 2016

LA BREVE PALABRA… Hamlet Lima Quintana
A veces el silencio es la palabra justa,
la que enciende las luces, la que mejor se escucha,
la que place o se sufre cargada de milenios, ...
la que otorga hermosura,
la flor del pensamiento.

En ese momento de la clara armonía,
de la mejor tristeza, de la entera alegría.
Es el gran fundamento que ronda a la grandeza:
tu palabra y la mía habitan el silencio.
Por eso la palabra debe ser pronunciada
como una ceremonia con aire de campanas,
una fiesta del alma, farol del pensamiento,
porque fue generada por el mejor silencio.
.

jueves, 21 de julio de 2016

¡Cuánto sabe la flor! Sabe ser blanca...

¡Cuánto sabe la flor! Sabe ser blanca
cuando es jazmín, morada cuando es lirio.
Sabe abrir el capullo
sin reservar dulzuras para ella,
a la mirada o a la abeja.
Permite sonriendo
que con su alma se haga miel.

¡Cuánto sabe la flor! Sabe dejarse
coger por ti, para que tú la lleves,
ascendida, en tu pecho alguna noche.
Sabe fingir, cuando al siguiente día
la separas de ti, que no es la pena
por tu abandono lo que la marchita.

¡Cuánto sabe la flor! Sabe el silencio;
y teniendo unos labios tan hermosos
sabe callar el "¡ay!" y el "no", e ignora
la negativa y el sollozo.

¡Cuánto sabe la flor! Sabe entregarse,
dar, dar todo lo suyo al que la quiere,
sin pedir más que eso: que la quiera.
Sabe, sencillamente sabe, amor.

Pedro Salinas 
    "Tú no sabes lo que es el amor,
    hasta que entiendes el significado del blues;
    hasta que amas a alguien a quien debes perder.
    Tú no sabes cómo duelen los labios, ...
    hasta que has besado y pagado el precio;
    hasta que apuestas el corazón y lo pierdes.

    ¿Sabes qué se siente un corazón perdido?
    Recordar tiempos pasados, e ir notando
    como las lágrimas van borrando de tus labios
    el antiguo sabor a otros besos...
    Tú no sabes cómo quema el corazón
    por un amor que dejó de vivir pero que aún no muere,
    hasta que encaras el amanecer con ojos insomnes...
    Tú no sabes lo que es el amor..."
    You do´nt know what love is
    Chet Baker

martes, 19 de julio de 2016

Pablo Neruda
    Y así esta carta se termina
    sin ninguna tristeza:
    están firmes mis pies sobre la tierra,
    mi mano escribe esta carta en el camino,
    y en medio de la vida estaré...
    siempre
    junto al amigo, frente al enemigo,
    con tu nombre en la boca
    y un beso que jamás
    se apartó de la tuya.

    PABLO NERUDA, poemario "LOS VERSOS DEL CAPITAN
    BIG BANG
    Cada estrella es en sí una ventana,
    un ojo de plata que asoma a otros mundos.
    Es allá, en cada uno de ellos...
    donde una mano sostiene una pluma y escribe
    que ha vislumbrado un poema.
    El poema, respirando profundo
    se atreve a decirle a la noche
    cuantos siglos de infinitos destellos
    ha esperado con un beso en los labios
    a que tú,
    expandiendo mi amor,
    crearas el mundo.

    Teresa Delgado Duque
    Y la madera supo. Y supo el viento.
    Y rechinó una fábula de cañas.
    Perfiles a nacer, tímpano el tiempo,
    acudieron a fuerza y a mansalva,
    porque el sonido al fin, porque la sombra,...
    sabían del milagro y lo danzaban.
    Rondaba el vegetal, crujía el brote
    con el sol acoplado a las espaldas,
    con duras cuñas de vigor en lo íntimo
    y un diluvio de hongos y de malvas.

    Desde entonces a mí: la esfera ciega,
    la potencial succión, la llamarada,
    la cadencia creciendo en locos círculos
    sus gigantes de música en mi carne:
    tanto como la piedra y siempre el agua
    me aturden la guitarra con sus viajes,
    emigran sus estrellas por mi boca,
    pregonan sus rituales con mis manos.
    Armando Tejada Gómez
    Si buscas en la vida
    amor sin desengaño
    me duele que lo sepas corazon
    querer es admitir que tienes que sufrir
    ...
    Tal vez te has encontrado
    con un amor sincero
    pero no estes confiado corazon
    tarde o temprano lloraras
    Existen tantas cosas
    en contra de un cariño
    la vida es como un niño
    que juega por capricho
    con nuestro gran dolor
    Tu nunca te arrepientas
    y quierela aunque sufras
    amar es tu destino
    por algo Dios te puso
    por nombre corazon
    ay...corazon

miércoles, 13 de julio de 2016

¡Cómo me dejas que te piense!
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
Como el desnudo cuerpo ante los besos,
Toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
Cómo te rindes al pensar ardiente,
Tu gran consentimiento en la distancia.
Y más que consentir, más que entregarte,
Me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
Recuerdos en escorzo, me haces señas
Con las delicias, vivas, del pasado,
Invitándome.
Me dices desde allá
Que hagamos lo que quiero
Unirnos al pensarte.
Y entramos por el beso que me abres,
Y pensamos en ti, los dos, yo solo.
Pedro Salinas

martes, 12 de julio de 2016

CECILIA DOMÍNGUEZ LUIS 1948
EN EL PRINCIPIO, EL MAR
Después de ti las lágrimas y el beso
nos confirmaron en la lejanía. ...
La piel se hizo marea, ardió en la espuma
\' sobre los escollos
habitaron, ansiosas, las sirenas.
Las casas encendidas
pusieron proa al sur, entre las algas
v la barca varada soñó un vuelo
de corales y peces jubilosos.
Entonces fue la isla
:' la mirada sobre los peñascos.
Fueron la hoguera, el árbol, la memoria
\' esas huellas de amor sobre la arena,
Antes de ti, los ojos de la noche
pidieron un espejo para el alba.

sábado, 2 de julio de 2016

    EL SOL DE LOS AMANTES… Lêdo Ivo (Brasil)
    El oficio de quien ama es ver
    un sol oscuro sobre el lecho,
    y en el frío, nacer al fuego...
    de un verano que no dice su nombre.

    Es ver, constelación de pétalos,
    la nieve caer sobre la tierra,
    algodón del cielo, aire del silencio
    que nace entre dos espaldas.
    Es morir claro y secreto
    cerca de tierras absolutas,
    del amor que mueve las estrellas
    y encierra a los amantes en un cuarto.
    Lêdo Ivo.

miércoles, 29 de junio de 2016

Y entonces tú.
Entonces me creciste
de un eco dulce que en la fe llevaba.
Yo te besé en la luz,
donde se besan...
la madera, los pájaros y el agua,
porque era necesario que tuvieras
un clima donde andar con tu milagro,
una lluvia de júbilo a tu diestra
y un badajo de sol por las mañanas.
Era tan necesario darte espacio,
lugar en la canción,
sitio en el alba,
mientras yo hilaba mi canción agreste
con el viento que hilaba tu costado.
Por eso fue distinto,
parecía
que el río te llevaba de la mano
para que hasta la sal te conociera
antes de ser espuma entre las aguas.
Ibas hacia la noche como el día
con un paso apagado y otro en llamas,
lenta de tu misterio,
promovida
por un rumor de niños y campanas.
Y hubo que hacer de nuevo cada cosa:
la minuciosa flor, la lluvia;
tanto
que llegada al amor no fue posible
penetrar en lo muerto y olvidarte,
porque tú,
fundadora, regresabas
hasta habitar mi voz con tu imbatible
diapasón de nacer,
prieto en la carne;
propagadora de la miel del mundo,
llegaste a mi canción con tu rescate
y en realidad fue nueva cada cosa
a partir de la luna en que llegaste.
Armando Tejada Gomez

lunes, 27 de junio de 2016

Pequeña carta a una rosa (Manuel del Cabral) fragmento.
Pero tú que en tus pétalos coleccionas mañanas,
tú que apretando alas,todo el amor del bosque
me lo das en tu breve primavera,...
déjame que la mano te conserve,
déjame...
Digital biografía de los duendes
cerebro del jardín ,pasto del sueño,
tú que encuadernada en pétalos no vuelas,
tú que sin comprenderlo,
indefensa en mis manos ,me defiendes .
Si quedase silencio solamente,
si el mundo que me envuelve se parase
y la luna nacida no alumbrase,
si los ríos secaran su torrente
...
y las hojas cubrieran el relente,
si la mar dislocada se quebrase
y mi Dios y su nombre yo olvidase,
si la muerte anidara su simiente
y la nada reinara en su vacío
construiría en mis versos otra vida
con tu nombre soñado como glosa,
con tus ojos, estrella del rocío,
con tu risa cual brisa sostenida,
con tus labios abiertos como rosa.
(De Donde el viento silba nácar)
José García Pérez

domingo, 26 de junio de 2016

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..
...
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.

Miguel Hernández
Armando Tejada Gómez
    Vengo de ser país. Del viento vengo. Pasé y pisé la sal de la distancia. Traigo horizonte el corazón y traigo un silbo golondrina en la esperanza. He visto el r...ostro madre de la tierra, la leña bruja donde el sueño arde cuando la noche de los pobres crece como una ardiente rebelión del aire. Vuelvo desde lo hondo de mí mismo después de haber oído el grito macho quebrarse en el alcohol, hacerse polvo sollozando el golpeado desamparo. Vengo de ser país. Traigo este rostro tallado a la intemperie y estas manos ejercitadas en el viejo oficio de la vieja ternura y el trabajo. Digo que tengo vela en este entierro, sombra en la tierra y perro que me ladre. Me llamo Pedro, como cualquier Pedro inmemorial y hueso y piedra y padre.
    Es por eso que quiero y digo quiero con una urgencia vertical clamando: sitio de patria para el cielo mío, cielo en el sitio de la patria que ando. Quiero… ¿Cómo diré? Quiero la mano, dar la mano a la mano por la sangre y jurarse debajo, en las raíces, no soltarse las sangre ni las manos. Porque por las roturas y el olvido repta la muerte su culebra pálida y un odio espeso de aire muerto cruza degollando la flor con frías ráfagas. Por eso quiero que las manos junten el amor en un puño y no lo suelten sino para sembrarlo en lo más pueblo de este país que somos, hondamente.
    Eso quiero a la hora de quedarme, maduro ya de polen y caminos mientras crece a lo árbol la esperanza y el corazón navega entre sus ríos. Anduve y trabajé. Ahora canto todo lo caminado y aprendido. Pero no canto solo, en mi guitarra todos los días se despierta un niño.

jueves, 23 de junio de 2016

Determinarse y luego arrepentirse... Juan de Tassis Conde de Villamediana
Determinarse y luego arrepentirse;
empezar a atrever y acobardarse;
arder el pecho y... la palabra helarse;
desengañarse y luego persuadirse.

Comenzar una cosa y advertirse;
querer decir su pena y no aclararse;
en medio del aliento desmayarse,
y entre el amor y el miedo consumirse.
En las resoluciones detenerse;
hallada la ocasión no aprovecharse,
y perdido de cólera encenderse.
Y sin saber por qué, desvanecerse:
efectos son de amor; no hay que espantarse,
que todo del amor puede creerse.

miércoles, 8 de junio de 2016

    Condena
    A trabajos forzados me condena
    mi corazón, del que te di la llave.
    No quiero yo tormento que se acabe,...
    y de acero reclamo mi cadena.

    Ni concibe mi mente mayor pena
    que libertad sin beso que la trabe,
    ni castigo concibe menos grave
    que una celda de amor contigo llena.
    No creo en más infierno que tu ausencia.
    Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
    Que ningún juez declare mi inocencia,
    porque, en este proceso a largo plazo
    buscaré solamente la sentencia
    a cadena perpetua de tu abrazo.
    Antonio Gala

    El divino amor... Alfonsina Storni (poeta argentina)
    Te ando buscando, amor que nunca llegas;
    te ando buscando, amor que te mezquinas.
    Me aguzo por saber si me adivinas;...
    me doblo por saber si te me entregas.
    ...
    Las tempestades mías, andariegas,
    se han aquietado sobre un haz de espinas;
    sangran mis carnes gotas purpurinas
    porque a salvarte, oh niño, te me niegas.
    Mira que estoy de pie sobre los leños,
    que a veces bastan unos pocos sueños
    para encender la llama que me pierde
    Sálvame, amor, y con tus manos puras
    trueca este fuego en límpidas dulzuras
    y haz de mis leños una rama verde.
    "amar es combatir, si dos se besan
    el mundo cambia, encarnan los deseos,
    el pensamiento encarna, brotan las alas
    en las espaldas del esclavo, el mundo
    es real y... tangible, el vino es vino,...
    el pan vuelve a saber, el agua es agua,
    amar es combatir, es abrir puertas,
    dejar de ser fantasma con un número
    a perpetua cadena condenado
    por un amo sin rostro;
    el mundo cambia
    si dos se miran y se reconocen..."

    OCTAVIO PAZ, fragmento de PIEDRA DEL SOL (México 1957)
La mujer de albahaca
Así se hace el paisaje:
póngale cielo arriba, cielo por dos mitades,
un rebaño de nubes, un árbol solitario;
ponga una raya al medio, pero lejos, muy lejos
y déjeme quedarme soledad por mirarla,
por ver atardecer, porque sí, para nada;
por ver volver las tórtolas simples, crepusculares;
déjeme en esta orilla donde miro hacia adentro
y donde me padece, como un niño, la sangre.
Déjeme ser la greda. Yo me conozco el aire;
entre ser y no ser, me da por ser callada.
Un bulto de silencio donde el viento se queda
demorado, de piedra, detenido un instante.
El siempre deja un poco de polvo compañero,
un arsenal de adioses, un bailarín cansado
a quien, hace mil años, llamamos remolino
y hace girar, girando, sobre un pie a la distancia.
Así se hace el paisaje: de mirar el origen.
Cielo arriba los ojos. Y debajo, la sangre.
Tengo, si es por tener, los sagrados oficios:
tengo de hacer pan, de amasarlo temprano,
de taparlo a la hora que el sol trepa a los pájaros
y dejarlo que crezca como un fruto en octubre
lentamente, a la sombra patriarcal de los árboles.
Tengo, si es por tener, leña del quebracho
que me caldea el horno desde lo rojo al blanco.
Tengo, que cuando vienen los míos de la lluvia,
tengo pan, y me suena a trigo las enaguas.
Tengo que si lo pongo como un sol en la mesa
mis hijos parpadean, ríen encandilados
hasta que traigo humeando una ollada de locro
y mi hombre parte el pan sobre su pecho grande
y ahí, entre sus voces laboriosas y lerdas,
miro caer la luna en lentas rebanadas.
Entonces sí me acuerdo. Al paso del recuerdo
me acuerdo de a pedazos, me acuerdo y no me acuerdo.
Voy llenando los platos ausente del sonido,
como mirando atrás, como atrás del pañuelo
y mientras vuelco el frito de pimentón rojo
siento que, de repente, se derrumba el olvido:
una se pasa el año soñando con la albahaca.
Pasa que nunca pasa el año mujeriego.
Una guarda en la oreja algunas picardías,
picaduras de abejas y cuentos de velorio,
siembra albahaca a la orilla de la acequia sonora
hasta que el carnaval suelta todos los toros
y más luego, el Pukllay fusila la tristeza
y una no sabe nunca quién le ardió la pollera,
la cosa es que una tiene de azufre los sentidos
y ahí nomás, de espaldotas, cae a la primavera.
Es diablo el carnaval, sabe todas las mañas,
pellizca en los Fortines inocente de harina,
le chaya al pobrerío tanta alegría simple
que el miércoles nomás todo queda ceniza.
Después vienen los lloros, vuelve lo cotidiano
y, si hay suerte, una tiene quien le ronde las casas.
Más rápido que pronto hay que parar el rancho
mientras vuelve el otoño cansado de vidalas.
Todo para juntar los míos en la mesa
y contar lo que tengo con los dedos del alma.
Largas fueron las lunas y los hijos crecieron
y la muerte no pudo darnos vuelta la taba.
Esta es la hora linda. Todo vuelve a su sitio.
Transparente, el recuerdo, se quiebra en las cucharas.
Todo se me figura como rezar a solas
y es como si comiéramos dentro de una campana.
Suenan lejos las cosas: desde allá del sonido.
Demoradas, eternas, son la cueva del sueño.
Atrás, la noche espera parada en los nogales
y un aroma de albahaca pasa arriba, en el viento.
 Armando Tejada

miércoles, 25 de mayo de 2016

    Historia de tu ausencia
    Si ahora digo amor tal vez no diga
    que la ausencia me mira del fondo de tus ojos,
    que aquí estuvimos juntos, que fue hermoso...
    y que el sol conocía tu perfil de memoria.
    Tal vez sea imposible que alguien sepa lo claro,
    la luz que fue llevarte de la mano pequeña
    como a un tallo mecido por un viento de música
    hacia los territorios donde aguarda el silencio.

    Y ya que estás distante,
    qué pensarán los árboles
    qué dirán las canciones,
    cómo verá la noche mi soledad de río;
    dónde pondrán su ronda los niños de la tarde,
    adónde irán los pájaros sin tu risa y mi silbo
    y la calle tan sola con sus puertas inútiles
    y las sombras sin besos
    y los perros perdidos;
    ahora que la ausencia me interrumpe la boca,
    ahora que me esperas tan allá de los niños.
    Se nos ha muerto el año.
    Yo le veo el invierno
    hecho de un sólo frío,
    de un solo tajo solo
    a la mitad de agosto,
    de una dura distancia...
    larga, definitiva.
    Porque de pronto sobran los barcos,
    los andenes
    y de pronto este rumbo ya no tiene sentido
    como si nadie fuera hacia ninguna parte
    o alguien hubiera muerto a mitad de camino.
    Alguien.
    Mi voz. Tu pelo. Las cosas que no dije.
    La flor de tu vestido.
    Se nos ha muerto el año donde dejé tu nombre
    para que recobrara su condición de estío.
    Ya no sé,
    nunca entiendo estas precarias sílabas,
    cosas que no recuerdo de pronto me dominan:
    ¿te dije que tenías la piel como de humo?
    ¿que de estarme en tus ojos me conozco el origen?
    ¿te he enseñado el misterio de los árboles solos?
    ¿sabes ya que tus manos son dos siestas dormidas?
    No sé,
    nunca recuerdo tanta distancia,
    tanta canción que no he cantado cuando anduvimos juntos.
    Me dolería mucho no haberte dicho todo
    lo que llevo en la boca casi como otra risa.
    ARMANDO TEJADA ( Argentina, 1929-1992 

lunes, 23 de mayo de 2016

    Canción cuando te vas
    Las cosas han quedado conmovidas de vos,
    tibias de tu rescoldo palpitante.
    ...
    En el decoro simple de mi casa
    perdura aún el orden de tus manos.
    Ayer volvió la lluvia. Vino sola
    y te estuvo nombrando en la ventana.
    A medio sueño anduve entre mis cosas
    tropezando en tu aroma a cada paso.
    Empecé una canción. No me convence
    -le sobran ramas y le faltan pájaros-,
    si le pongo más pájaros se vuela
    ¡y yo me quedo con la rama al aire!
    Al aire solo, mientras busco el mapa
    de tu geografía cotidiana,
    las llanuras de ausencia que te alejan,
    la isla de tu cuerpo entre las sábanas
    y esa niebla de vos, esa nostalgia
    que le empaña la brújula a mi balsa
    donde yo intento una canción en ramas
    para llenar la soledad de pájaros!
    Armando Tejada Gómez



entonces tú.
Entonces me creciste
de un eco dulce que en la fe llevaba.
Yo te besé en la luz,
donde se besan...
la madera, los pájaros y el agua,
porque era necesario que tuvieras
un clima donde andar con tu milagro,
una lluvia de júbilo a tu diestra
y un badajo de sol por las mañanas.
Era tan necesario darte espacio,
lugar en la canción,
sitio en el alba,
mientras yo hilaba mi canción agreste
con el viento que hilaba tu costado.

Por eso fue distinto,
parecía
que el río te llevaba de la mano
para que hasta la sal te conociera
antes de ser espuma entre las aguas.
Ibas hacia la noche como el día
con un paso apagado y otro en llamas,
lenta de tu misterio,
promovida
por un rumor de niños y campanas.
Y hubo que hacer de nuevo cada cosa:
la minuciosa flor, la lluvia;
tanto
que llegada al amor no fue posible
penetrar en lo muerto y olvidarte,
porque tú,
fundadora, regresabas
hasta habitar mi voz con tu imbatible
diapasón de nacer,
prieto en la carne;
propagadora de la miel del mundo,
llegaste a mi canción con tu rescate
y en realidad fue nueva cada cosa
a partir de la luna en que llegaste
Armando Tejada Gómez (fragmento)
Ver más

miércoles, 18 de mayo de 2016

Visión
¿Eres un imposible? ¿Una quimera?
¿Un sueño hecho carne, hermosa y viva?
¿Una explosión de luz? Responde esquiva
maga en quien encarnó la primavera.

Tu frente es lirio, tu pupila hoguera,
tu boca flor en donde nadie liba
la miel que entre sus pétalos cautiva
al colibrí de la pasión espera.

¿Por qué sin tregua, por tu amor suspiro,
si no habré de alcanzar ese trofeo?
¿Por qué llenas el aire que respiro?

En todas partes te halla mi deseo:
los ojos abro y por doquier te miro;
cierro los ojos y entre mí te veo.

Julio Florez
Tú no sabes amar; ¿acaso intentas
darme calor con tu mirada triste?
El amor nada vale sin tormentas,
¡sin tempestades... el amor no existe!

Y sin embargo, ¿dices que me amas?
No, no es el amor lo que hacia mí te mueve:
el Amor es un sol hecho de llamas,
y en los soles jamás cuaja la nieve.

¡El amor es volcán, es rayo, es lumbre,
y debe ser devorador, intenso,
debe ser huracán, debe ser cumbre...
debe alzarse hasta Dios como el incienso!

¿Pero tú piensas que el amor es frío?
¿Que ha de asomar en ojos siempre yertos?
¡Con tu anémico amor... anda, bien mío,
anda al osario a enamorar los muertos!

Julio Florez

lunes, 16 de mayo de 2016

    SOÑAR TU PASIÓN
    Te conocí y eso fue
    un regalo mensajera
    caminante amiga generosa ...
    excavación del silencio
    radiante todo fue en ti
    años en fuga del tiempo
    solícita entre todos
    armonía y batalla
    dejaste tus estrellas
    convertidas en poemas
    habrá siempre
    esa luz presente
    nacida de tu boca
    pareces ahora
    soñar tu pasión

    Gonzalo Suárez

domingo, 15 de mayo de 2016



No te salves - Mario Benedetti
Un día como hoy, un 14 de Septiembre, pero de 1920, nacía en Paso de los Toros, Uruguay, un grande de la Poesía Latinoamericana: Don Mario Benedetti.
No te salves
...
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
Mario Benedetti
Ver más
Armando Tejada Gómez
    Vengo de ser país. Del viento vengo. Pasé y pisé la sal de la distancia. Traigo horizonte el corazón y traigo un silbo golondrina en la esperanza. He visto el r...ostro madre de la tierra, la leña bruja donde el sueño arde cuando la noche de los pobres crece como una ardiente rebelión del aire. Vuelvo desde lo hondo de mí mismo después de haber oído el grito macho quebrarse en el alcohol, hacerse polvo sollozando el golpeado desamparo. Vengo de ser país. Traigo este rostro tallado a la intemperie y estas manos ejercitadas en el viejo oficio de la vieja ternura y el trabajo. Digo que tengo vela en este entierro, sombra en la tierra y perro que me ladre. Me llamo Pedro, como cualquier Pedro inmemorial y hueso y piedra y padre.
    Es por eso que quiero y digo quiero con una urgencia vertical clamando: sitio de patria para el cielo mío, cielo en el sitio de la patria que ando. Quiero… ¿Cómo diré? Quiero la mano, dar la mano a la mano por la sangre y jurarse debajo, en las raíces, no soltarse las sangre ni las manos. Porque por las roturas y el olvido repta la muerte su culebra pálida y un odio espeso de aire muerto cruza degollando la flor con frías ráfagas. Por eso quiero que las manos junten el amor en un puño y no lo suelten sino para sembrarlo en lo más pueblo de este país que somos, hondamente.
    Eso quiero a la hora de quedarme, maduro ya de polen y caminos mientras crece a lo árbol la esperanza y el corazón navega entre sus ríos. Anduve y trabajé. Ahora canto todo lo caminado y aprendido. Pero no canto solo, en mi guitarra todos los días se despierta un niño.

sábado, 14 de mayo de 2016

Miguel Hernandez .Poeta español


Jornaleros que habéis cobrado en plomo
sufrimientos, trabajos y dineros.
Cuerpos de sometido y alto lomo:
jornaleros.
Españoles que España habéis ganado
labrándola entre lluvias y entre soles.
Rabadanes del hambre y el arado:
españoles.
Esta España que, nunca satisfecha
de malograr la flor de la cizaña,
de una cosecha pasa a otra cosecha:
esta España.
Poderoso homenaje a las encinas,
homenaje del toro y el coloso,
homenaje de páramos y minas
poderoso.
Esta España que habéis amamantado
con sudores y empujes de montaña,
codician los que nunca han cultivado
esta España.
¿Dejaremos llevar cobardemente
riquezas que han forjado nuestros remos?
¿Campos que ha humedecido nuestra frente
dejaremos?
Miguel Hernamdez .Poeta Español

viernes, 13 de mayo de 2016



José Miguel Junco Ezquerra
NATURALEZA VIVA
Es más tímida la luna cuando encara tu belleza y menos agua es el agua cuando se mira en tu pelo pues se le derrite el velo ante tanta fortaleza. La claridad se amilana ante tanta lozanía y hasta el anuncio del día se espera para mañana.
...
Se abren paso y se voltean las alas del ruiseñor, se le queda mudo el canto cuando tus pechos otean, quién podrá con ese amor, quién hará frente al candor que en tus ojos aletea.Y cómo expresar mejor la elocuencia de tus besos si presa de un embeleso la cintura te cimbrea y yo me quedo en los huesos.
Es la historia singular entre belleza y ternura, ninguna flor en su altura se te puede equiparar, si hasta oírte suspirar se convierte en aventura. La tarde con galanura celebra tu boca ardiente y en los mares las corrientes se tuercen la dirección, te buscan el corazón y en él transforman en fuente la esencia de una pasión.
Si hasta de noche desnudo tu cuerpo busca el sonido, tu cuerpo y esas maneras que tienes de desplegarte, sí tan solo por amarte junto a tu cama hace nido y se simula dormido para verte en tu esplendor, si hasta le cambia el color y se escucha, estremecido, el eco de su temblor repicándote al oído.

jueves, 12 de mayo de 2016

    Alta la noche de Chile
    resuena un galope de piedra y de mar.
    Pobre del pobre en el cobre
    no hay pobre que cobre ni pa' suspirar.
    Chile es un galope largo...
    que empieza en el salitral,
    su maire el colmillo blanco
    de la muerte mineral.
    El que se va de la tierra
    siempre deja un rastro para regresar
    porque más vale la muerte
    que perder el rastro y luego olvidar.
    Yo nací en la Araucanía,
    de la nieve al arenal,
    cantando una cueca larga
    como pa' morir parao.
    Sueño del sueño que sueño,
    que a veces al sueño le da por soñar.
    A veces sueño que sueño
    que Chile es un sueño para despertar.
    Cuando vuelva por Rancagua
    o regrese por Chillán
    quiero encontrar en el vino
    la cueca caliente de la libertad.
    Armando Tejada Gómez

miércoles, 11 de mayo de 2016

Enamorarse y no... Mario Benedetti (Siempre su poesía)
Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido
la desdicha se llena de milagros...
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva
enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta al árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio
por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.

martes, 10 de mayo de 2016

    Cada vez que te amo
    vida y muerte
    están presentes:
    amanecer
    y noche
    paraíso
    sepulcro."
    Claribel Alegría
Historia de tu ausencia

Si ahora digo amor tal vez no diga
que la ausencia me mira del fondo de tus ojos,
que aquí estuvimos juntos, que fue hermoso
y que el sol conocía tu perfil de memoria.
Tal vez sea imposible que alguien sepa lo claro,
la luz que fue llevarte de la mano pequeña
como a un tallo mecido por un viento de música
hacia los territorios donde aguarda el silencio.

Y ya que estás distante,
qué pensarán los árboles
qué dirán las canciones,
cómo verá la noche mi soledad de río;
dónde pondrán su ronda los niños de la tarde,
adónde irán los pájaros sin tu risa y mi silbo
y la calle tan sola con sus puertas inútiles
y las sombras sin besos
y los perros perdidos;
ahora que la ausencia me interrumpe la boca,
ahora que me esperas tan allá de los niños.

Se nos ha muerto el año.
Yo le veo el invierno
hecho de un sólo frío,
de un solo tajo solo
a la mitad de agosto,
de una dura distancia...
larga, definitiva.
Porque de pronto sobran los barcos,
los andenes
y de pronto este rumbo ya no tiene sentido
como si nadie fuera hacia ninguna parte
o alguien hubiera muerto a mitad de camino.

Alguien.
Mi voz. Tu pelo. Las cosas que no dije.
La flor de tu vestido.
Se nos ha muerto el año donde dejé tu nombre
para que recobrara su condición de estío.

Ya no sé,
nunca entiendo estas precarias sílabas,
cosas que no recuerdo de pronto me dominan:
¿te dije que tenías la piel como de humo?
¿que de estarme en tus ojos me conozco el origen?
¿te he enseñado el misterio de los árboles solos?
¿sabes ya que tus manos son dos siestas dormidas?

No sé,
nunca recuerdo tanta distancia,
tanta canción que no he cantado cuando anduvimos juntos.
Me dolería mucho no haberte dicho todo
lo que llevo en la boca casi como otra risa.

ARMANDO TEJADA        ( Argentina, 1929-1992 )



Canción cuando te vas

Las cosas han quedado conmovidas de vos,
tibias de tu rescoldo palpitante.
En el decoro simple de mi casa
perdura aún el orden de tus manos.
Ayer volvió la lluvia. Vino sola
y te estuvo nombrando en la ventana.
A medio sueño anduve entre mis cosas
tropezando en tu aroma a cada paso.

Empecé una canción. No me convence
-le sobran ramas y le faltan pájaros-,
si le pongo más pájaros se vuela
¡y yo me quedo con la rama al aire!
Al aire solo, mientras busco el mapa
de tu geografía cotidiana,
las llanuras de ausencia que te alejan,
la isla de tu cuerpo entre las sábanas
y esa niebla de vos, esa nostalgia
que le empaña la brújula a mi balsa
donde yo intento una canción en ramas
para llenar la soledad de pájaros!

Del libroHistoria de tu ausencia
 

domingo, 8 de mayo de 2016

    ROQUE DALTON
    MI AMOR POR TI
    Mi amor por ti es mucho más que amor,...
    es algo que se amasa día a día,
    es proyectar tu sombra junto a mí,
    hacer con ellas una sola vida.

    Las miradas que ya al conocer
    se hablan entre sí en la distancia,
    no hacen falta palabras...qué más da!
    si ya interpretamos lo que claman.
    Los mil detalles que tienes tú por mí,
    mi descaro al advertir en lo que fallas,
    el sincerarme cuando hay que decir
    lo que sinceramente no se calla.
    Mi amor por ti es mucho más que amor.
    Mi amor por ti es como una nevada,
    un torrente de luz, algo tan bello...
    como ponerse el sol o amanecer el alba.

or el viejo parque solitario y helado, Hace un rato pasaron dos formas. Están sus ojos vacíos, desvaídos sus labios, Y sus palabras ni siquiera se escuchan. En el viejo parque solitario y helado Dos espectros evocaron el pasado. -¿Recuerdas nuestro antiguo arrebato? -¿Porqué tendría que recordarlo? -¿Aún tiembla tu corazón al sonido de mi nombre? ¿Cuando sueñas, ves mi alma todavía? –No. -¡Ah, los días pasados de dicha innombrable, en que nuestras bocas se unían! –Es posible. -¡Qué azul era el cielo, la esperanza qué inmensa! -Huyó la esperanza, vencida, hacia los cielos sombríos. Así caminaban entre las hierbas silvestres Y sólo la noche escuchó sus palabras. Paul Verlaine - Leo Ferre.-

viernes, 6 de mayo de 2016

Rubén Darío
¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambre de mariposas?
Quizá. ...
En sus grutas doradas,
con sus diademas de oro,
allí estaban, como un coro
de reinas, todas las hadas.
Las que tienen prisioneros
a los silfos de la luz,
las que andan con un capuz
salpicado de luceros.
Las que mantos de escarlata
lucen con regio donaire,
y las que hienden el aire
con su varita de plata.
¿Era día o noche?
El astro
de la niebla sobre el tul,
florecía en campo azul
como un lirio de alabastro.
Su peplo de oro la incierta
alba ya había tendido.
Era la hora en que en su nido
toda alondra se despierta.
Temblaba el limpio cristal
del rocío de la noche,
y estaba entreabierto el broche
de la flor primaveral.
Y en aquella región que era
de la luz y la fortuna,
cantaban un himno, a una,
ave, aurora y primavera.
Las hadas ?aquella tropa
brillante?, Delia, que he dicho,
por un extraño capricho
fabricaron una copa.
Rara, bella, sin igual,
y tan pura como bella,
pues aún no ha bebido en ella
ninguna boca mortal.
De una azucena gentil
hicieron el cáliz leve,
que era de polvo de nieve
y palidez de marfil.
Y la base fue formada
con un trémulo suspiro,
de reflejos de zafiro
y de luz cristalizada.
La copa hecha se pensó
en qué se pondría en ella
(que es el todo, niña bella,
de lo que te cuento yo).
Una dijo: ?La ilusión;
otra dijo: ?La belleza;
otra dijo: ?La riqueza;
y otra más: ?El corazón.
La Reina Mab, que es discreta,
dijo a la espléndida tropa:
?Que se ponga en esa copa
la felicidad completa.
Y cuando habló Reina tal,
produjo aplausos y asombros.
Llevaba sobre sus hombros
su soberbio manto real.
Dejó caer la divina
Reina de acento sonoro,
algo como gotas de oro
de una flauta cristalina.
Ya la Reina Mab habló;
cesó su olímpico gesto,
y las hadas tanto han puesto
que la copa se llenó.
Amor, delicia, verdad,
dicha, esplendor y riqueza,
fe, poderío, belleza...
¡Toda la felicidad!...
Y esta copa se guardó
pura, sola, inmaculada.
¿Dónde?
En una isla ignorada.
¿De dónde?
¡Se me olvidó!...
¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambres de mariposas?
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
Esto nada importa aquí,
pues por decirte escribía
que esta copa, niña mía,
la deseo para ti.

jueves, 5 de mayo de 2016

Tal vez sea imposible que alguien sepa lo claro,
lo luz que fue llevarte de la mano pequeña
como a un tallo mecido por un viento de música
hacia los territorios donde aguarda el silencio.
...
Y ya que estás distante,
que pensarán los árboles,
qué dirán las canciones,
cómo verá la noche mi soledad de ríos;
dónde pondrán su ronda los niños de la tarde,
adónde irán los pájaros sin tu risa y mi silbo
y la calle tan sola con sus puertas inútiles
y las sombras sin besos
y los perros perdidos;
ahora que la ausencia me interrumpe la boca,
ahora que me esperas tan allá de los niños.
Se nos ha muerto el año.
Yo le veo el invierno
hecho de un solo frío,
de un solo tajo solo
a la mitad de agosto,
de una dura distancia
larga, definitiva.
Porque de pronto sobran los barcos,
los andenes
y de pronto este rumbo ya no tiene sentido
como si nadie fuera hacia ninguna parte
o alguien hubiera muerto a mitad de camino.
Armando Tejada Gomez (fragmento 


entonces tú.
Entonces me creciste
de un eco dulce que en la fe llevaba.
Yo te besé en la luz,
donde se besan...
la madera, los pájaros y el agua,
porque era necesario que tuvieras
un clima donde andar con tu milagro,
una lluvia de júbilo a tu diestra
y un badajo de sol por las mañanas.
Era tan necesario darte espacio,
lugar en la canción,
sitio en el alba,
mientras yo hilaba mi canción agreste
con el viento que hilaba tu costado.

Por eso fue distinto,
parecía
que el río te llevaba de la mano
para que hasta la sal te conociera
antes de ser espuma entre las aguas.
Ibas hacia la noche como el día
con un paso apagado y otro en llamas,
lenta de tu misterio,
promovida
por un rumor de niños y campanas.
Y hubo que hacer de nuevo cada cosa:
la minuciosa flor, la lluvia;
tanto
que llegada al amor no fue posible
penetrar en lo muerto y olvidarte,
porque tú,
fundadora, regresabas
hasta habitar mi voz con tu imbatible
diapasón de nacer,
prieto en la carne;
propagadora de la miel del mundo,
llegaste a mi canción con tu rescate
y en realidad fue nueva cada cosa
a partir de la luna en que llegaste
Armando Tejada Gómez (fragmento)
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miércoles, 4 de mayo de 2016



Mensaje de la Luna ( la Luna tiene carteros )
_Hola ¿ que tal? buenas noches .
_Hola , que lindo paseo,
¿podrías acompañarme?
_Sí, hay luna llena en el cielo;...
¿por qué estará tan solemne?
_Por llegar a tus silencios
y ser caricia en tu cara,
para velar a tus sueños
porque al fin ya te ha encontrado
en su vagar desde eterno
y en tus ojos color noche
quiere sentirse reflejo....
_No podía imaginarme...
_Dice quererte en el cielo.
Y ella es mi hechizo ¿Quién eres ?
_Verás , yo soy su Ángel cartero,
te envía un cósmico abrazo.
_No lo esperaba ¿es un sueño?
_No lo es y...¿tienes respuesta?
_Mi abrazo humano le entrego .

Ángeles Sánchez Gandarillas