sábado, 25 de febrero de 2017

    Mi niño,
    gota intacta de azúcar en sueño,
    he cruzado el umbral donde el ángel
    ...
    resguarda tu frente ya en calma.
    Tú eres el trigo que nutre mi dicha,
    la nata del juego, la miel de inocencia.
    Es tu ropaje un juguete de paz que
    dispara sonrisas.
    Beso tu frente y altero el respiro en que
    crecen tus sueños. Quiero sembrar una
    gota de luz en tus párpados quietos, sí,
    quiero alumbrar tu mejilla silente de un
    beso de soles.
    Duermes, duermes y entonces despiertan
    tus sueños, tus risas, tus frágiles manos.
    Todo es descanso en tu boca pequeña,
    tanta sonrisa no alcanza a contarse con
    tantas estrellas que abrigan tu vida.
    Duermes azul como un libro de cuentos,
    duermes y cada cabello despierta a bailar
    con tu aroma de risa.
    Hoy fui severo contigo, llegaste feliz a
    contarme que el viento no puede mirarse.
    Yo dije que sí revolviendo tu idea,
    y de nuevo dijiste que no, que eso no era
    posible, que fue tu maestra quien dijo muy
    firme que el viento no puede mirarse,
    que el viento es tan sólo una ráfaga etérea
    y que sólo se observan las cosas que toca.
    Quiero pedirte perdón porque en ese momento
    abordé el tren de adulto y perdí de explicarte
    que el viento es la espuma de un mar de
    palomas, palomas pequeñas así como el polvo,
    palomas que juegan y mecen las ramas,
    palomas que limpian el frágil cuaderno
    que flota en el aire.
    Me olvidé de decirte que el viento es el auto
    en que viajan los sueños, y que el claro chofer
    que conduce el carruaje ha elegido el color de
    una rosa en la luna. Me olvidé de decirte que el
    viento se observa a través de un cristal que
    se esconde en los libros. Me olvidé de decirte
    que hay una palabra que pone en tus ojos las
    gafas más tersas. Con ellas contemplas el centro
    del mundo, el hilo de añil que sostiene la
    estrella, la boca del viento, los magos que habitan
    allá tras la noche.
    Sabrás al amar las palabras que existe un lunar en
    los labios solares, que el mar sabe hablar los
    idiomas del cielo, que el átomo acoge una casa
    pequeña en que habitan los ríos.
    Sabrás defenderte de insípidos rostros que nada
    han sembrado.
    Sabrás que a lo lejos existe una niña que sueña
    volar en su escoba encantada.
    Esa palabra tendrás que aprenderla al sentir la
    mirada que asoma a tus ojos.
    Y una vez que esa palabra, la palabra poesía, se
    hospede en tu sangre ya no dudarás del cirquero
    del viento.
    Y cuando te digan que el número cero no tiene
    un amigo no asientes tu rostro, alza tu voz y
    declara que ahí, en la esfera de leche se encuentra
    flotando una rosa violeta, una rosa lunar donde
    el tiempo pasado descalza sus pies y recuesta su
    cuerpo en un tibio rincón de un sofá anaranjado.
    Fausto Vonbonek.

viernes, 24 de febrero de 2017

Escribir,
ese terco intento de plasmar con tinta
lo que percibimos.
Percibir,
conformarnos con las migajas ...
que nuestros sentidos permiten
que reconozcamos de la materia.
¿De dónde venimos?
¿A dónde vamos?
¿Qué somos?
¿Qué hemos venido a hacer a este juego?
Tantos siglos que son un suspiro del tiempo
y aún
no hemos abierto los ojos,
ni nuestras orejas perciben
una sola nota del canto del cielo.
Palabras,
las palabras no son suficientes.
¿De qué estamos hechos?
De aliento.
De latido.
De voz.
Del deseo de ser.
Presiento que estamos hechos de amor
de tanto amor que no nos percibimos vivos
hasta vernos reflejados en las pupilas del otro.

Teresa Delgado 2014

jueves, 23 de febrero de 2017

    Mi pensamiento es muy desobediente,
    y se niega a deshacerse de tu encanto,
    pues puede la alegría convertirse en llanto
    si te dejo escuchar mi voz doliente.
    ...
    No quiero darte quejas ni reproches
    ni quiero contagiarte mi agonía,
    y me digo a mí misma...
    es cosa mía
    cuando tu ausencia me convierte en noche
    En mi pecho ,clavado llevo un sueño
    regado por la luna con suspiros
    llora su luz apacible y desmayada
    tan pequeña me siento, tan sola e ignorada...
    que siento el corazón hueco y vacío
    Mas cuando el tiempo se detiene en ese instante
    de tu regreso para habitar mi vida ,
    en mi alma de agua remansada
    aparece de nuevo el sol radiante.
    me rodea la paz, renace la alegría
    Rosa Mayo
    A las aladas almas de las rosas
    del almendro de nata te requiero,
    que tenemos que hablar de muchas cosas,
    compañero del alma, compañero.
    Miguel Hernandez
“El poema quiere engañar al tiempo y el sufrimiento lo derrota. Si escuchara lo que huye de la puerta, si la imperfecta luz diera tu libro, si traicionara este ...dolor, si oyera tu descanso, si el alba tropezara con el árbol que te abrigó una vez, si pudieras volver a casa una noche cualquiera…”
Juan Gelman.

martes, 21 de febrero de 2017

EN TI SIN QUE LO ADVIERTAS
Tal vez tú no lo sepas pero habito
la parte occidental de tu memoria,
de mi nace tu urgencia perentoria...
por dar forma al deseo que transmito.

Tal vez no sepas que en tu vuelo bajo
me hago viento y te impulso a las alturas,
que provoco tus ansias de aventuras
que te quiero en silencio y te agasajo.
Tal vez de noche sientas extrañada
un impulso que no te corresponde
y una ilusión naciéndote en la boca.
Es mi sangre mezclada con tu nombre
que, ya esencia de ti, y enamorada
en tus ansiosos muslos desemboca.
José Miguel Junco Ezquerra

lunes, 20 de febrero de 2017

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.
- Federico García Lorca, "Alma ausente"

lunes, 13 de febrero de 2017

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
...
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos
árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis
brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda

jueves, 9 de febrero de 2017

Cuando el amor comienza, hay un momento
en que Dios se sorprende
de haber urdido algo tan hermoso.
Entonces, se inaugura
-entre el fulgor y el júbilo-...
el mundo nuevamente,
y pedir lo imposible
no es pedir demasiado.

Fue a la vera del mar, a medianoche.
Supe que estaba Dios,
y que la arena y tú
y el mar y yo y la luna
éramos Dios. Y lo adoré.
Antonio Gala

lunes, 6 de febrero de 2017

La mujer de albahaca

Así se hace el paisaje:
póngale cielo arriba, cielo por dos mitades,
un rebaño de nubes, un árbol solitario;
ponga una raya al medio, pero lejos, muy lejos
y déjeme quedarme soledad por mirarla,
por ver atardecer, porque sí, para nada;
por ver volver las tórtolas simples, crepusculares;
déjeme en esta orilla donde miro hacia adentro
y donde me padece, como un niño, la sangre.
Déjeme ser la greda. Yo me conozco el aire;
entre ser y no ser, me da por ser callada.
Un bulto de silencio donde el viento se queda
demorado, de piedra, detenido un instante.
El siempre deja un poco de polvo compañero,
un arsenal de adioses, un bailarín cansado
a quien, hace mil años, llamamos remolino
y hace girar, girando, sobre un pie a la distancia.
Así se hace el paisaje: de mirar el origen.
Cielo arriba los ojos. Y debajo, la sangre.
Tengo, si es por tener, los sagrados oficios:
tengo de hacer pan, de amasarlo temprano,
de taparlo a la hora que el sol trepa a los pájaros
y dejarlo que crezca como un fruto en octubre
lentamente, a la sombra patriarcal de los árboles.
Tengo, si es por tener, leña del quebracho
que me caldea el horno desde lo rojo al blanco.
Tengo, que cuando vienen los míos de la lluvia,
tengo pan, y me suena a trigo las enaguas.
Tengo que si lo pongo como un sol en la mesa
mis hijos parpadean, ríen encandilados
hasta que traigo humeando una ollada de locro
y mi hombre parte el pan sobre su pecho grande
y ahí, entre sus voces laboriosas y lerdas,
miro caer la luna en lentas rebanadas
.

domingo, 5 de febrero de 2017

No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.
...

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!
    El libro del viento
    Mi canción es un libro
    que se escribe con el viento
    y una imprenta indeleble...
    -la guitarra del pueblo-,
    a lo largo de América
    lo imprime a cielo abierto.

    Después, de boca en boca,
    santo y seña del sueño,
    va entre los hombres, cruza
    las fronteras del miedo
    y nombra al sometido
    en su padecimiento.
    Las muchachas azules,
    los rudos marineros,
    el labrador de pámpanos,
    el quieto, el andariego,
    andan con mi canción
    sin posible sosiego.
    Mi canción no le teme
    al tumulto ni al fuego.
    Todos pueden cantarla
    y llevársela lejos.
    Yo sé que cuando vuelva
    tendrá un sonido nuevo.
    ¿Qué dice mi canción?
    De todo en su momento:
    asuntos de casados,
    asuntos de solteros,
    dolores, alegrías;
    juglaría del viento.
    Y si a veces estalla
    en un grito violento
    es porque al pueblo acallan
    ¡y duele ese silencio!
    Armando Tejada Gómez

sábado, 4 de febrero de 2017

    Mi pensamiento es muy desobediente,
    y se niega a deshacerse de tu encanto,
    pues puede la alegría convertirse en llanto
    si te dejo escuchar mi voz doliente.
    ......
    No quiero darte quejas ni reproches
    ni quiero contagiarte mi agonía,
    y me digo a mí misma...
    es cosa mía
    cuando tu ausencia me convierte en noche
    En mi pecho ,clavado llevo un sueño
    regado por la luna con suspiros
    llora su luz apacible y desmayada
    tan pequeña me siento, tan sola e ignorada...
    que siento el corazón hueco y vacío
    Mas cuando el tiempo se detiene en ese instante
    de tu regreso para habitar mi vida ,
    en mi alma de agua remansada
    aparece de nuevo el sol radiante.
    me rodea la paz, renace la alegría
    Rosa Mayo.


viernes, 3 de febrero de 2017

    Con un verso y un sueño
    nacimos a la vida con un cantar,
    yo sin ninguna experiencia ,
    tú , comenzando a volar.
    ...
    Recuerdo
    Cómo de las tinieblas
    llegó la luz al darse,
    cómo tuvimos
    la cama los armarios ...
    y cómo Dios creó la riqueza de amarse
    Hace ya tanto tiempo...
    allí suargió la vida al yo quererte
    al visitar el cielo palpitante
    mi hogar querido .
    Tal vez fue mi deseo
    de llegar a la luna cómo el aire,
    Cómo de estrellas se llenó la cama...
    y cómo Dios , me sorprendió a mi misma por amarte

    Rosa Mayo
Te velan las noches que hace frío tapándote la cama con un manto de estrellas, el duende y su hada .
Dicen que este cuento cuando era niño me lo contaban ,pero yo se que no es cierto.
Yo los vi...!!!
Yo vi a mi duende y su hada ,estaban con la Luna ,detrás de mi ventana.
Francisco Gago

jueves, 2 de febrero de 2017



NOCTURNO
Llegaste muy temprano, en el naciente
de un día rumoroso y con espinas;
los ojos muy abiertos, descifrando...
el mito de la sangre y las montañas;
el mar te abandonó en aquella orilla
de mi pecho sediento de arrullarte.

Todo en ti es de pájaro y de luna,
gaviota de la tierra y los océanos,
pequeño colibrí de un mundo rubio,
poeta de los versos nunca escritos,
enamorado amor de los cometas,
aspirante inexperto a ser un hombre.
Macu Marrero

martes, 31 de enero de 2017



(Hamlet Lima Quintana - Enrique Llopis)
Hay gente que con solo decir una palabra...
enciende la ilusión y los rosales,
que con sólo sonreír entre los ojos
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente,que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas.
Que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.
Hay gente que con solo abrir la boca
llega hasta todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada.
Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria,
pues sabe, que a la vuelta de la esquina,
hay gente que es así, tan necesaria.

lunes, 30 de enero de 2017

    TU MARCHA
    Y te marchaste en silencio
    sin decir una palabra
    hacia la frontera azul...
    donde nace el arcoiris...
    y el viento de luna clara.

    Te fuiste sin una queja
    en una noche estrellada
    y un atisbo de sonrisa
    con el color de la escarcha
    se dibujaba en tu cara.
    Por qué fue en aquella noche,
    por qué fuiste a tu otra casa?
    qué Ángel te convenció
    para que al cielo volaras
    dejando tanta tristeza
    acostada en nuestra cama ?
    Rosa Mayo

    Una carta de amor
    no es un naipe de amor
    una carta de amor tampoco es una carta
    pastoral o de crédito / de pago o fletamento
    ......
    en cambio se asemeja a una carta de amparo
    ya que si la alegría o la tristeza
    se animan a escribir una carta de amor
    es porque en las entrañas de la noche
    se abren la euforia o la congoja
    las cenizas se olvidan de su hoguera
    o la culpa se asila en su pasado
    una carta de amor
    es por lo general un pobre afluente
    de un río caudaloso
    y nunca está a la altura del paisaje
    ni de los ojos que miraron verdes
    ni de los labios dulces
    que besaron temblando o no besaron
    ni del cielo que a veces se desploma
    en trombas en escarnio o en granizo
    una carta de amor puede enviarse
    desde un altozano o desde una mazmorra
    desde la exaltación o desde el duelo
    pero no hay caso / siempre
    será tan sólo un calco
    una copia frugal del sentimiento
    una carta de amor no es el amor
    sino un in forme de la ausencia.

    Mario Benedetti

domingo, 29 de enero de 2017

    Se quemaría el mismo sol,
    las estrellas se caerían del cielo,
    y llegarían hasta ti como luciérnagas
    para llevarte mi corazón
    en pedacitos brillantes y pequeños ....
    Mis ojos brillantes
    lloran esas estrellas .
    Mario Fuentes
    Como un milagro
    La linda parejita que transcurre
    por el viejo teclado de baldosas
    sabe y no sabe de su amor a término...
    o de las marcas que impondrán los días

    la linda parejita en su burbuja
    no quiere saber nada de cenizas
    ni de cuevas ajenas ni de fobias
    sólo pide quererse a encontronazos
    asume su pasión como una ergástula
    nada de libertad condicionada
    con sus dos soledades basta y sobra
    con sus dos cuerpos y sus cuatro manos
    tiene razón la linda parejita
    no es fácil instalarse en la excepción
    el plazo del amor es un instante
    y hay que hacerlo durar como un milagro.
    Mario Benedetti - La vida, ese paréntesis.

miércoles, 25 de enero de 2017

    Por esa vida que viene
    la vida va hacia la vida
    repechando donde duele
    la ternura y la alegría.
    ...
    Si es varón, será Lisandro
    y si es mujer, Candelaria;
    si niño será gorrión
    y si es muchacha calandria.
    La vida vuelve y la vida
    no sabe si no volver:
    hilando el telar del tiempo
    con el hombre y la mujer.
    Por esa vida que viene
    la vida viene cantando
    con un vuelo de gorrión
    y el silbo de dos milagros.
    Lisandro, por si llegaras,
    si llegaras, Candelaria,
    Miguel será mediodía
    y Ana, pura madrugada.
    Armando Tejada Gomez
    30 octubre de 1975
    Pequeña carta a una rosa (Manuel del Cabral) fragmento.
    Pero tú que en tus pétalos coleccionas mañanas,
    tú que apretando alas,todo el amor del bosque
    me lo das en tu breve primavera,...
    déjame que la mano te conserve,
    déjame...
    Digital biografía de los duendes
    cerebro del jardín ,pasto del sueño,
    tú que encuadernada en pétalos no vuelas,
    tú que sin comprenderlo,
    indefensa en mis manos ,me defiendes .


martes, 24 de enero de 2017

Alfonsina  Storni
 He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
pero yo espero algún amor-natura
capaz de renovarme y redimirme.
...
Amor que fructifique mi desierto
y me haga brotar ramas sensitivas,
soy una selva de raíces vivas,
sólo el follaje suele estarse muerto.
¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
distinto al tronco fiel que lo alimenta.
¿En dónde está el espíritu sombrío
de cuya opacidad brote la llama?
Ah, si mis mundos con su amor inflama
yo seré incontenible como un río.
¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida...
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.
Alfonsina Storni (fragmento de "Un sol )
Antonio Gala
 Arrebátame, amor, águila esquiva,
mátame a desgarrón y a dentellada,
que tengo ya la queja amordazada
y entre tus garras la intención cautiva.
...
No finjas más, no ocultes la excesiva
hambre de mí que te arde en la mirada.
No gires más la faz desmemoriada
y muerde de una vez la carne viva.
Batir tu vuelo siento impenetrable,
en retirada siempre y al acecho.
Tu sed eterna y ágil desafío.
Pues que eres al olvido invulnerable,
vulnérame ya, amor, deshazme el pecho
y anida en él, demonio y ángel mío.


lunes, 23 de enero de 2017

    Ayer la vi sentada
    en la arena
    de sombras y olas ...
    decia soy yo
    yo he venido...
    de muy lejos
    a tu playa
    soy tu sirena.
    y no te encuentro,
    me atrapo la playa,
    me desvio el viento,
    perdida buscaba la ruta
    de tu barca
    adonde ire hoy?
    seguire buscando ,
    solo soy
    tu sirena.
    Mario Fuentes, enero y el tiempo de frio.2016.
    Canción del forastero
    De qué me sirve a mí la primavera,
    esta ciudad con plazas y alamedas,
    si en el acontecer del día que se va...
    en toda esta ciudad, nadie me espera.
    De qué me sirve a mí tanto paisaje,
    el cielo cruel y azul, la luna llena,
    si en el acontecer de oscura inmensidad,
    en toda esta ciudad, no hay quién me quiera.

    Los ojos sin amor son ojos muertos,
    miran pero no ven: la piel del día,
    la fiesta de color del pájaro y la flor,
    el rostro natural de la alegría.
    De qué puede sevir mirarnos sin amar?
    Los ojos sin amor, no ven la vida.
    El solo marcha solo hacia la muerte,
    es como un forastero de los días,
    dirá que estuvo aquí y no supo entender
    por qué los que se amaban, sonreían.
    Un hombre, una mujer, por separado
    son la mitad del ser, dos soledades,
    de qué pueden servir si no saben unir
    en el río de un niño las dos sangres.
    Armando Tejada Gómez
    Reinaba yo en el mar,
    tu reino eran las olas,
    jugaba yo a corales,
    tú en solitarias playas que en pleamar dejabas ,
    juntabas caracolas.
    ...
    En luminosas tardes pensaba en que el azar nos regalase encuentros,
    para poder jugar y acaso así saber que brisas gobernaban tus pensamientos.
    Vano intento ,entendí ...
    Las olas van y vienen en movimiento inquieto
    y esquivas no permiten que a nadie pertenezcan sus sentimientos
    que un día me creí.
    Rosa Mayo

martes, 17 de enero de 2017

Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
en Angola, a la luz de la luna de Junio,
o eras tú la cintura de aquella guitarra
que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido.

Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato.
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto

mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida:
frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas.
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.
 Pablo Neruda
ARREBRUJARSE
Maria Rosa Serdio Gonzalez
Hoy es luna llena
la del mes de enero,
esa luna vieja, ...
de la que habla el viento,
que adoran los búhos,
la que cuenta el cuento,
la que rueda platas
sobre el mar y el tiempo...
A nadie digais
que salí volando,
que crucé las olas,
los montes, el campo...
que en mi escoba vieja,
que sabe latines,
emprendí un crucero
hasta los confines
de un mapa de sueños.
¡Me fui de visita que
ALLÁ tengo cita

domingo, 15 de enero de 2017

Yo sé que volverá,
que volveremos:
usted a su heredad
y yo a mi cielo.
Si en algún puerto o niebla
nos cruzamos,
déme la mano hermano,
déme el hermano que estará
en su mano,
diciendo
que este mundo
es un pañuelo
Bajo estado de sangre ( Madrid 1978)
ARMANDO TEJADA GÓMEZ.

jueves, 12 de enero de 2017

A FUEGO LENTO
Poner de remojo un puñado de besos
a la intemperie.
...
Mejor toda la noche,
mejor si hace luna.
Recogerlos temprano y darles calor.
Mejor si amanece,
Poner a cocinar a fuego lento,
mejor si es muy lento
muy lento.
Añadir una pizca de polvo de estrellas
palabras hermosas, unos versos
promesas, recuerdos, corazonadas
Y entonces...
Llevar a ebullición.
Por arte de amor y deseo
aparecerán de improviso en los labios precisos,
mejor en los tuyos
mejor en los míos
Mejor en los nuestros.

Teresa Delgado © 2015

martes, 10 de enero de 2017

José Miguel Junco Ezquerra
NATURALEZA VIVA
Es más tímida la luna cuando encara tu belleza y menos agua es el agua cuando se mira en tu pelo pues se le derrite el velo ante tanta fortaleza. La claridad se amilana ante tanta lozanía y hasta el anuncio del día se espera para mañana.
...
Se abren paso y se voltean las alas del ruiseñor, se le queda mudo el canto cuando tus pechos otean, quién podrá con ese amor, quién hará frente al candor que en tus ojos aletea.Y cómo expresar mejor la elocuencia de tus besos si presa de un embeleso la cintura te cimbrea y yo me quedo en los huesos.
Es la historia singular entre belleza y ternura, ninguna flor en su altura se te puede equiparar, si hasta oírte suspirar se convierte en aventura. La tarde con galanura celebra tu boca ardiente y en los mares las corrientes se tuercen la dirección, te buscan el corazón y en él transforman en fuente la esencia de una pasión.
Si hasta de noche desnudo tu cuerpo busca el sonido, tu cuerpo y esas maneras que tienes de desplegarte, sí tan solo por amarte junto a tu cama hace nido y se simula dormido para verte en tu esplendor, si hasta le cambia el color y se escucha, estremecido, el eco de su temblor repicándote al oído.

Tú no sabes amar; ¿acaso intentas
darme calor con tu mirada triste?
El amor nada vale sin tormentas,
¡sin tempestades... el amor no existe!

Y sin embargo, ¿dices que me amas?
No, no es el amor lo que hacia mí te mueve:
el Amor es un sol hecho de llamas,
y en los soles jamás cuaja la nieve.

¡El amor es volcán, es rayo, es lumbre,
y debe ser devorador, intenso,
debe ser huracán, debe ser cumbre...
debe alzarse hasta Dios como el incienso!

¿Pero tú piensas que el amor es frío?
¿Que ha de asomar en ojos siempre yertos?
¡Con tu anémico amor... anda, bien mío,
anda al osario a enamorar los muertos!

Julio Florez

domingo, 8 de enero de 2017


No alcanzo el tiempo de tu cuerpo ,
nací lejos ,en un país que es aire , nube y noche ,
aunque me oigas tan cerca .
Nací a destiempo de tu risa , de tus ojos, en otro meridiano .
Nos amamos de mar a mar, de un astro a otro ...
no importa que hoy me sientas a tu lado .
Eugenio Montejo ( Fragmento de En otro meridiano )



Las horas de tu amor me quedan lejos
bajo una luz de nieve, en alguna ciudad que desconozco.
Nuestras vidas se alcanzan ,se confunden ,
intercambian sollozos , besos , sueños´,
pero andamos a leguas uno del otro,...
tal vez en siglos diferentes ,
en dos planetas errantes que se buscan
cansados de no verse .

Fragmento de En otro meridiano . Eugenio Montejo .

sábado, 7 de enero de 2017

Pablo Neruda
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
...
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


martes, 3 de enero de 2017

Antonio Gala

Durante un anochecer en esta playa te amé tanto
que una respiración
para los dos bastaba.
Suspendieron el mar, para mirarnos,
su armonioso escalofrío,...
y su unánime vuelo de gaviotas.
Se divertía el agua, sonrosada,
como si fuera a amanecer,
y se posó el silencio sobre el aire
lo mismo que un jilguero en una rama.
No existía para el amor
futuro ni pretérito:
todo era eterno instante....
Y de repente, sobre tus hombros
observé, mientras te besaba,
que nos veían ojos codiciosos.
No supe si eran de los viejos fenicios
o quizá de la noche...
No tardó en quedar claro
dónde va el ruiseñor cuando mayo termina.
La muerte que los devoró a ellos,
sigilosa nos acechaba.
Nuestro amor, como el de ellos, fue vencido.
Pero yo te amo todavía.


viernes, 30 de diciembre de 2016

LAURA VICTORIA 1904-1939
CEGADA LUZ
Te busco aún imagen ya perdida,...
cegada luz, desorbitado viento,
esperanza tan sólo sostenida
por la ternura de mi pensamiento.

Algo tuyo quedose entre mi vida
como afilada flor de sufrimiento;
sangra mi llanto por tu propia herida
y sube tu canción por mi lamento.
Esa es la causa de mi mal cercano,
la certidumbre del inmenso hastío
que dobla las espigas de tu mano.
Porque tú eres la espuma de ese río
que nace en tus llanuras de verano
y muere en mis crepúsculos de frío.

martes, 27 de diciembre de 2016

HISTORIA DE TU AUSENCIA… Armando Tejada Gómez (Mendoza-Argentina)
Si ahora digo amor tal vez no diga
que la ausencia me mira del fondo de tus ojos,
que aquí estuvimos juntos, que fue hermoso...
y que el sol conocía tu perfil de memoria.
Tal vez sea imposible que alguien sepa lo claro,
la luz que fue llevarte de la mano pequeña
como a un tallo mecido por un viento de música
hacia los territorios donde aguarda el silencio.
.
Y ya que estás distante,
qué pensarán los árboles
qué dirán las canciones,
cómo verá la noche mi soledad de río;
dónde pondrán su ronda los niños de la tarde,
adónde irán los pájaros sin tu risa y mi silbo
y la calle tan sola con sus puertas inútiles
y las sombras sin besos
y los perros perdidos;
ahora que la ausencia me interrumpe la boca,
ahora que me esperas tan allá de los niños.
.
Se nos ha muerto el año.
Yo le veo el invierno hecho de un sólo frío,
de un solo tajo solo a la mitad de agosto,
de una dura distancia...
larga, definitiva.
Porque de pronto sobran los barcos, los andenes
y de pronto este rumbo ya no tiene sentido
como si nadie fuera hacia ninguna parte
«O» alguien hubiera muerto a mitad de camino.
.
Alguien.
Mi voz. Tu pelo. Las cosas que no dije.
La flor de tu vestido.
Se nos ha muerto el año donde dejé tu nombre
para que recobrara su condición de estío.
.
Ya no sé,
nunca entiendo estas precarias sílabas
cosas que no recuerdo de pronto me dominan:
¿te dije que tenías la piel como de humo?
¿que de estarme en tus ojos me conozco el origen?
¿te he enseñado el misterio de los árboles solos?
¿sabes ya que tus manos son dos siestas dormidas?
.
No sé,
nunca recuerdo tanta distancia,
tanta canción que no he cantado cuando anduvimos juntos.
Me dolería mucho no haberte dicho todo
lo que llevo en la boca casi como otra risa.

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domingo, 18 de diciembre de 2016

Si mis manos pudieran deshojar... Federico García Lorca.
Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros...
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.

Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.
¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!

miércoles, 7 de diciembre de 2016

    AMOR… Juan Ramón Jiménez (España)
    El amor... ¿a qué huele? Parece, cuando se ama,
    que el mundo entero tiene rumor de primavera.
    Las hojas secas tornan y las ramas con nieve,...
    y él sigue ardiente y joven, oliendo a la rosa eterna.

    Por todas partes abre guirnaldas invisibles,
    todos sus fondos son líricos -risa o pena-,
    la mujer a su beso cobra un sentido mágico
    que, como en los senderos, sin cesar se renueva...
    Vienen al alma música de ideales conciertos,
    palabras de una brisa liviana entre arboledas;
    se suspira y se llora, y el suspiro y el llanto
    deja como un romántico frescor de madreselvas...

domingo, 4 de diciembre de 2016

    No llores marinerito que tu pena es pena mía ,no surques hoy con tu barco mares lejanos , pues la agonía ,puede llegar con olas de indiferencia de aquella niña .
    Navegaste en aguas bravas con aquel sueño de muchachita, amasaba tu ilusión y mecía tu alegría , deteniendo las mareas con insólita osadía....pero un dia alegremente , con inesperado arranque ella se fue de tu vida sembrando la confusión
    No vayas por esos mares buscando amores furtivos , ni visites los océanos , boga por tranquilos ríos y olvídate de la espuma de las olas sin sentido.
    Y.... cuando al llegar la noche ,marinerito, tu sientas frío ,yo tejeré una manta con las estrellas y sueños míos ,convocaré a las hadas , a nubes llenas de duendecillos ,sirenas ,ángeles ,brujos y hechizos ....Pero no llores ,ya no me llores , marinerito
    Rosa Mayo

miércoles, 30 de noviembre de 2016



SILENCIO... Pablo Neruda (poeta chileno)
Yo que crecí dentro de un árbol
tendría mucho que decir,
pero aprendí tanto silencio...
que tengo mucho que callar
y eso se conoce creciendo
sin otro goce que crecer,
sin más pasión que la substancia,
sin más acción que la inocencia,
y por dentro el tiempo dorado
hasta que la altura lo llama
para convertirlo en naranja.


jueves, 24 de noviembre de 2016

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto...
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe,
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.
Federico García Lorca , Romance sonámbulo (fragmento 

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Se miraban
Qué esfera de vigilia donde mirarse quietos,
sintiéndose la sangre como por dos afluentes
de una vena increíble.
Primero se miraban y se miraban solos, ...
el peso de los sueños, la hechura de la vida,
la voz de únicamente llamarse por sus nombres,
el gesto ineludible de mirarse tan hondo,
tan hondo, hasta el origen. Acaso se sabían
desde antes
y por eso....
Pero ellos se miraban como si bebiesen
un agua muy, muy dulce, y la bebiesen solos
o a nadie le pudiera saber tan dulcemente
y por eso mirarse de ese modo tan suyo,
perdidos en sí mismos, mirándose insaciables,
porque así se ayudaban a crecer. Se querían.
Por eso se miraban.
Por eso se miraron después ampliando el círculo
de luz al infinito.
Y en todo se miraban después, reconociéndose.
Y no había otra forma de vivir. La vida era
un gran deber de amarse.
Queriéndose podían
construir el horizonte,
¡iluminar el mundo!
Armando Tejada


Carta sin adiós y sin olvido
Hubiera querido amarte entre los árboles.
Toda savia el amor.
Nuestros cuerpos y brazos todo ramas.
...
En el alma luciérnagas,
y pájaros y grillos en la almohada.
En las bocas
cuatro estrellas incendiadas.
Hubiera querido amarte alguna vez entre los árboles.
Nunca decirte adiós, solo
hasta luego, amor
En Buenos Aires siempre, y sin olvido
Tu muchacha
Armando Tejada

viernes, 18 de noviembre de 2016

La plaza de los tilos
Tela del cielo, urdimbre de la sombra en lo verde,
las hojas de los tilos desmenuzan la luz
y ella, que se demora como una telaraña,...
hilando la paciencia del día al mediodía,
deja pasar el sol.
Es casi una enmelada cabellera de abejas,
un parpadeo de oro, un travieso vitró,
que trama, allá en la copa, una landa de ramas
en el aire que pasa con la camisa al aire
como una imperceptible bandera del color.

Sólo hay que alzar los ojos y mirar hacia el cielo
cuando el día visita la Plaza de los Tilos
para ver el aroma, la forma del aroma,
como una catedral que trepa al infinito
y todo vuela y todo se nos va de las manos,
nos impone modales de pájaros o niños
o sueños o costumbres de antiguos navegantes
exiliados en estas llanuras del exilio.
Sólo hay que alzar los ojos y admitir el aroma
cuando uno pasa bajo la sombra de los tilos.
Digo estas cosas, canto con este aroma verde,
desde que ella ha llegado y me lo ha dicho todo.
Entra a casa y perfuma hasta el último olvido
y hay en todas las cosas un alud de malvones,
un follaje, un regreso de la naturaleza
que hace imposible el árido suicidio de estar solo.
Entiendo la llanura sólo como horizonte:
no entiendo la llanura. Soy Montañés, no puedo.
Entiendo hacia lo alto, hacia el valle, hacia el río,
digo que llanura es ciega, pero lejos.
Hamlet se ríe, digo Hamlet Lima Quintana
no el fantasma de Shakespeare. Hamlet y Dora
se ríen
y el horizonte es sólo llanura en mi silencio.
Pero un día he llegado al pueblo de Dorita,
fundado de horizonte a una legua del cielo,
y he ido de su mano, del vuelo de su mano,
de persona a persona, de puerta en puerta y luego
ya de vuelta y con todo el crepúsculo encima
entramos a la Plaza de los Tilos, al sueño
que caminó soñando todo este largo aroma
y que, aún de mi mano, se la llevaba lejos:
a saber a qué ronda de su niñez, al patio
donde para diciembre le nevaban jazmines,
a los primeros ojos que le abrieron los ojos,
al primer manotón de llanto incontenible.
La regresé. Le dije: qué extraño, el horizonte
huele a tilos. No es ciego. Me mira desde vos.
Al oeste recía el sayal de la noche
tapando el horizonte. Pero ya éramos dos.
Armando Tejada Gómez

domingo, 13 de noviembre de 2016

Te voy a matar a miradas,
a espacio y tiempo,
a pensar en ti,
a caricias desordenadas
y besos....
Te voy a matar a sonrisas,
a comprenderte muda,
a palabras sordas,
a estar y a no estar si me lo pides.
Te voy a esperar sin perdonarte
que el infierno es tuyo
y tuya la penitencia,
tuyo el dolor y el vacío
y esa ristra de incomprensión.
Yo solo estoy para quererte
sin preguntas ni respuestas,
sin juicio alguno,
solo estoy porque me toca
y porque algo de esto habremos hecho en el tiempo no nacido
cuando hubiste de esperar tú a que yo abriera mis ojos.
Así que por si acaso
te voy a matar a amor.

Teresa Delgado © 2014

sábado, 12 de noviembre de 2016


Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.

Mario Benedetti

viernes, 11 de noviembre de 2016

Atardeció sin ti. De los cipreses...
a las torres, sin ti me estremecía.
Qué desgana esperar un nuevo día
sin que me abraces y sin que me beses.
...
A fuerza de tropiezos y reveses
la piel de la esperanza se me enfría.
Qué agonía ocultarte mi agonía,
y qué resurrección si me entendieses.
Atardeció sin ti. Seguro y lento,
el sol se derrumbó, limón maduro,
y a solas recibí su último aliento.
Quién me viera caer, lento y seguro,
sin más calor ni más resurgimiento,
gris el alma y frustrada entre lo oscuro.
Antonio Gala

miércoles, 9 de noviembre de 2016

    GÉNESIS
    He llegado de nuevo a mi puerta
    tras seguir el rastro que el viento dejaba en las flores.
    Con los ojos cerrados te he visto,
    he sabido que allí donde estalla la noche,...
    es decir en tu pecho
    se encontraba mi sacra morada.
    La bandada de pájaros versos
    picoteando un cielo cuajado de nubes
    han llovido vivaces recuerdos.
    Es decir, que he sabido que vuelvo
    al lugar donde Dios me nombró
    y tú ,de la nada, me hiciste.

    Teresa Delgado © 2013

sábado, 5 de noviembre de 2016

Cuando lejos, muy lejos, en hondos mares,
en lo mucho que sufro pienses a solas,
si exhalas un suspiro por mis pesares,
mándame ese suspiro sobre las olas.
...
Cuando el sol con sus rayos desde el oriente
rasgue las blondas gasas de las neblinas,
si una oración murmuras por el ausente,
deja que me la traigan las golondrinas.
Cuando pierda la tarde sus tristes galas,
y en cenizas se tornen las nubes rojas,
mándame un beso ardiente sobre las alas
de las brisas que juegan entre las hojas.
Que yo, cuando la noche tienda su manto,
yo, que llevo en el alma sus mudas huellas,
te enviaré, con mis quejas, un dulce canto
en la luz temblorosa de las estrellas.
Julio Florez

martes, 1 de noviembre de 2016

    Buscaba un hombro amigo
    en donde reposar la madrugada
    y un tibio olor a trigo,
    una mano apretada
    y el divino calor de una mirada.
    ...
    Estaba tan vacía,
    tan harta de soñar y tan sin sueño,
    tan lejana y tan fría,
    tan libre y tan sin dueño,
    que tan sólo morir era mi empeño...
    Rafel de León
Yo me acerqué hasta tu vera
con miedo, ¿por qué negarlo?
Te reventaba en la boca
un clavel de veinte años ...
y en la mejilla un süave
melocotón sonrosado.
Cuando dijistes: «Te quiero»
fue tu voz igual que un caño
de agua fresca en una tarde
calurosa de verano.

Se me echó encima el cariño
lo mismo que un toro bravo
y quedé sobre la arena
muerto de amor y sangrando
por cuatro besos lentísimos
que me brindaron tus labios.
Rafael de León
    que en amor hay que estar siempre presente,
    mañana, tarde, noche y madrugada.
    Que cariño es más potro que cordero,
    ...
    más espina que flor, sol, no lucero,
    perro en el corazón, candela viva...
    Lo nuestro no es así, a qué engañarnos,
    lo nuestro es navegar sin encontrarnos,
    a la deriva, amor, a la deriva.
    Rafael de León
Pensarás: No es cierto nada.
Yo sé que lo estoy soñando".
Pero allá en la madrugada
te despertarás llorando
por el que no es tu marído...
ni tu novio, ni tu amante,
sino el que más te ha querído
con eso tengo bastante.
Rafael de León

lunes, 31 de octubre de 2016

Y si la gente -¡qué importa la gente!-
no sabe, no comprende, no conoce
lo que es el amor, que aprenda de mis labios
todas las noches a las once...
...
Que cariño que no es nube, ni melindre,
sino sangre, canción, olvido y monte...
Se quiere así, gritándolo a los vientos,
todas las noches a las once...
Y un día llegará -que Dios me oiga!-
que cuando vaya a pronunciar tu nombre,
tú estés bajo la lluvia de mis besos
a las diez, a las once y a las doce.
Rafael de León

sábado, 29 de octubre de 2016

    SI EN MITAD DE LA NOCHE…
    Si en mitad de la noche te persigue un recuerdo
    y te vas a la cama y se acuesta a tu lado
    es tal vez el espectro de un amor olvidado...
    que pretende alcanzar un principio de acuerdo.

    O quizá sea el fantasma de un amor imposible
    encontrado en un libro que leíste algún día
    y que no has conseguido olvidar todavía
    y de noche aparece con su rostro impasible.
    O quién sabe si acaso va a nacerte un poema
    y el recuerdo es tan solo la semilla que aguarda,
    la señal de un soneto que deambula en tu mente.
    Un terceto indolente que holgazán se retarda
    y no deja que aclares esa duda suprema
    de saber qué misterio te recorre la frente .José Miguel Junco Ezquerra

jueves, 27 de octubre de 2016

Este amor que es harina en la ternura,
Que es infancia de sueños en la frente,
Que es líquido de música en la fuente
Y es lucero nostálgico en la altura.
......
Este amor que es el verso y es la rosa,
Y es saber que la vida en cada cosa
Se nos repite cada vez más fuerte.
Tan eterno, este amor tan resistible,
Que comparado al tiempo es imposible
Saber dónde limita con la muerte
G. García Marquez

martes, 25 de octubre de 2016

Esta noche la luna no quiere que yo duerma.
Esta noche la luna saltó por la ventana.
Y, novia que se quita su ropa de azahares,
toda ella desnuda, se ha metido en mi cama.
Viene de lejos, viene de detrás de las nubes,
oreada de sol y plateada de agua.
Viene que huele a besos: quizá, esta misma noche,
la enamoró el lucero galán de la mañana.
Viene que sabe a selva: tal vez, en el camino,
la curva de su cola rozó con la montaña.
Viene recién bañada: acaso, bajo el bosque,
al vadear el arroyo, se bañó en la cascada.
Viene a dormir conmigo, a que la goce y bese,
y a cantar la mentira de que a mi solo me ama.
Y como yo, al oírla, por vengarme, le digo
«mi amor es como el tuyo», ella se ha puesto pálida.
Ella se ha puesto pálida, y al besarme la boca,
me ilumina las sienes el temblor de sus lágrimas.
Ahora ya sé que ella, la que en suntuosas noches
da su cuerpo desnudo, a mi me ha dado el alma
Luis LLorens
Tu amor, ayer tan firme, es tan ajeno,
tan ajenas tu boca y tu cintura,
que me parece poca la amargura
de que hoy mi alrededor contemplo lleno.
...
El mal que hiciste lo tomé por bueno;
por agasajo tu desgarradura:
ni yo abro el pecho a herida que no dura
ni con vinos de olvido me sereno.
Mi corazón te tiene tan presente
que a veces, porque vive, desconfío
que sienta el desamor como lo siente.
Yo he ganado en el lance del desvío:
de nuestra triste historia únicamente
el arma es tuya; todo el dolor, mío.
Antonio Gala

viernes, 21 de octubre de 2016



Soneto del divino amor... ALFREDO R. BUFANO (Mendoza, Argentina)
Amor es éste que por ti me abrasa;
amor es éste que hacia ti me impele;
amor es éste que de amo...r se duele
en amado dolor que nunca pasa.

Amor en éste que se da sin tasa,
como nunca en la vida darse suele;
amor que estoy temiendo que se vuele,
porque sin él la muerte fuera escasa.
Amor, y extraño amor, este amor mío,
silencioso y profundo como un río,
que corre interminable y caudaloso.
Amor que nada pide y nada espera;
amor que es como un lago sin ribera
bajo un cielo piadoso.
(Alfredo Bufano