martes, 17 de enero de 2017

Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
en Angola, a la luz de la luna de Junio,
o eras tú la cintura de aquella guitarra
que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido.

Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato.
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto

mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida:
frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas.
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.
 Pablo Neruda
ARREBRUJARSE
Maria Rosa Serdio Gonzalez
Hoy es luna llena
la del mes de enero,
esa luna vieja, ...
de la que habla el viento,
que adoran los búhos,
la que cuenta el cuento,
la que rueda platas
sobre el mar y el tiempo...
A nadie digais
que salí volando,
que crucé las olas,
los montes, el campo...
que en mi escoba vieja,
que sabe latines,
emprendí un crucero
hasta los confines
de un mapa de sueños.
¡Me fui de visita que
ALLÁ tengo cita

domingo, 15 de enero de 2017

Yo sé que volverá,
que volveremos:
usted a su heredad
y yo a mi cielo.
Si en algún puerto o niebla
nos cruzamos,
déme la mano hermano,
déme el hermano que estará
en su mano,
diciendo
que este mundo
es un pañuelo
Bajo estado de sangre ( Madrid 1978)
ARMANDO TEJADA GÓMEZ.

jueves, 12 de enero de 2017

A FUEGO LENTO
Poner de remojo un puñado de besos
a la intemperie.
...
Mejor toda la noche,
mejor si hace luna.
Recogerlos temprano y darles calor.
Mejor si amanece,
Poner a cocinar a fuego lento,
mejor si es muy lento
muy lento.
Añadir una pizca de polvo de estrellas
palabras hermosas, unos versos
promesas, recuerdos, corazonadas
Y entonces...
Llevar a ebullición.
Por arte de amor y deseo
aparecerán de improviso en los labios precisos,
mejor en los tuyos
mejor en los míos
Mejor en los nuestros.

Teresa Delgado © 2015

martes, 10 de enero de 2017

José Miguel Junco Ezquerra
NATURALEZA VIVA
Es más tímida la luna cuando encara tu belleza y menos agua es el agua cuando se mira en tu pelo pues se le derrite el velo ante tanta fortaleza. La claridad se amilana ante tanta lozanía y hasta el anuncio del día se espera para mañana.
...
Se abren paso y se voltean las alas del ruiseñor, se le queda mudo el canto cuando tus pechos otean, quién podrá con ese amor, quién hará frente al candor que en tus ojos aletea.Y cómo expresar mejor la elocuencia de tus besos si presa de un embeleso la cintura te cimbrea y yo me quedo en los huesos.
Es la historia singular entre belleza y ternura, ninguna flor en su altura se te puede equiparar, si hasta oírte suspirar se convierte en aventura. La tarde con galanura celebra tu boca ardiente y en los mares las corrientes se tuercen la dirección, te buscan el corazón y en él transforman en fuente la esencia de una pasión.
Si hasta de noche desnudo tu cuerpo busca el sonido, tu cuerpo y esas maneras que tienes de desplegarte, sí tan solo por amarte junto a tu cama hace nido y se simula dormido para verte en tu esplendor, si hasta le cambia el color y se escucha, estremecido, el eco de su temblor repicándote al oído.

Tú no sabes amar; ¿acaso intentas
darme calor con tu mirada triste?
El amor nada vale sin tormentas,
¡sin tempestades... el amor no existe!

Y sin embargo, ¿dices que me amas?
No, no es el amor lo que hacia mí te mueve:
el Amor es un sol hecho de llamas,
y en los soles jamás cuaja la nieve.

¡El amor es volcán, es rayo, es lumbre,
y debe ser devorador, intenso,
debe ser huracán, debe ser cumbre...
debe alzarse hasta Dios como el incienso!

¿Pero tú piensas que el amor es frío?
¿Que ha de asomar en ojos siempre yertos?
¡Con tu anémico amor... anda, bien mío,
anda al osario a enamorar los muertos!

Julio Florez

domingo, 8 de enero de 2017


No alcanzo el tiempo de tu cuerpo ,
nací lejos ,en un país que es aire , nube y noche ,
aunque me oigas tan cerca .
Nací a destiempo de tu risa , de tus ojos, en otro meridiano .
Nos amamos de mar a mar, de un astro a otro ...
no importa que hoy me sientas a tu lado .
Eugenio Montejo ( Fragmento de En otro meridiano )



Las horas de tu amor me quedan lejos
bajo una luz de nieve, en alguna ciudad que desconozco.
Nuestras vidas se alcanzan ,se confunden ,
intercambian sollozos , besos , sueños´,
pero andamos a leguas uno del otro,...
tal vez en siglos diferentes ,
en dos planetas errantes que se buscan
cansados de no verse .

Fragmento de En otro meridiano . Eugenio Montejo .

sábado, 7 de enero de 2017

Pablo Neruda
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
...
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


martes, 3 de enero de 2017

Antonio Gala

Durante un anochecer en esta playa te amé tanto
que una respiración
para los dos bastaba.
Suspendieron el mar, para mirarnos,
su armonioso escalofrío,...
y su unánime vuelo de gaviotas.
Se divertía el agua, sonrosada,
como si fuera a amanecer,
y se posó el silencio sobre el aire
lo mismo que un jilguero en una rama.
No existía para el amor
futuro ni pretérito:
todo era eterno instante....
Y de repente, sobre tus hombros
observé, mientras te besaba,
que nos veían ojos codiciosos.
No supe si eran de los viejos fenicios
o quizá de la noche...
No tardó en quedar claro
dónde va el ruiseñor cuando mayo termina.
La muerte que los devoró a ellos,
sigilosa nos acechaba.
Nuestro amor, como el de ellos, fue vencido.
Pero yo te amo todavía.


viernes, 30 de diciembre de 2016

LAURA VICTORIA 1904-1939
CEGADA LUZ
Te busco aún imagen ya perdida,...
cegada luz, desorbitado viento,
esperanza tan sólo sostenida
por la ternura de mi pensamiento.

Algo tuyo quedose entre mi vida
como afilada flor de sufrimiento;
sangra mi llanto por tu propia herida
y sube tu canción por mi lamento.
Esa es la causa de mi mal cercano,
la certidumbre del inmenso hastío
que dobla las espigas de tu mano.
Porque tú eres la espuma de ese río
que nace en tus llanuras de verano
y muere en mis crepúsculos de frío.

martes, 27 de diciembre de 2016

HISTORIA DE TU AUSENCIA… Armando Tejada Gómez (Mendoza-Argentina)
Si ahora digo amor tal vez no diga
que la ausencia me mira del fondo de tus ojos,
que aquí estuvimos juntos, que fue hermoso...
y que el sol conocía tu perfil de memoria.
Tal vez sea imposible que alguien sepa lo claro,
la luz que fue llevarte de la mano pequeña
como a un tallo mecido por un viento de música
hacia los territorios donde aguarda el silencio.
.
Y ya que estás distante,
qué pensarán los árboles
qué dirán las canciones,
cómo verá la noche mi soledad de río;
dónde pondrán su ronda los niños de la tarde,
adónde irán los pájaros sin tu risa y mi silbo
y la calle tan sola con sus puertas inútiles
y las sombras sin besos
y los perros perdidos;
ahora que la ausencia me interrumpe la boca,
ahora que me esperas tan allá de los niños.
.
Se nos ha muerto el año.
Yo le veo el invierno hecho de un sólo frío,
de un solo tajo solo a la mitad de agosto,
de una dura distancia...
larga, definitiva.
Porque de pronto sobran los barcos, los andenes
y de pronto este rumbo ya no tiene sentido
como si nadie fuera hacia ninguna parte
«O» alguien hubiera muerto a mitad de camino.
.
Alguien.
Mi voz. Tu pelo. Las cosas que no dije.
La flor de tu vestido.
Se nos ha muerto el año donde dejé tu nombre
para que recobrara su condición de estío.
.
Ya no sé,
nunca entiendo estas precarias sílabas
cosas que no recuerdo de pronto me dominan:
¿te dije que tenías la piel como de humo?
¿que de estarme en tus ojos me conozco el origen?
¿te he enseñado el misterio de los árboles solos?
¿sabes ya que tus manos son dos siestas dormidas?
.
No sé,
nunca recuerdo tanta distancia,
tanta canción que no he cantado cuando anduvimos juntos.
Me dolería mucho no haberte dicho todo
lo que llevo en la boca casi como otra risa.

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domingo, 18 de diciembre de 2016

Si mis manos pudieran deshojar... Federico García Lorca.
Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros...
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.

Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.
¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!

miércoles, 7 de diciembre de 2016

    AMOR… Juan Ramón Jiménez (España)
    El amor... ¿a qué huele? Parece, cuando se ama,
    que el mundo entero tiene rumor de primavera.
    Las hojas secas tornan y las ramas con nieve,...
    y él sigue ardiente y joven, oliendo a la rosa eterna.

    Por todas partes abre guirnaldas invisibles,
    todos sus fondos son líricos -risa o pena-,
    la mujer a su beso cobra un sentido mágico
    que, como en los senderos, sin cesar se renueva...
    Vienen al alma música de ideales conciertos,
    palabras de una brisa liviana entre arboledas;
    se suspira y se llora, y el suspiro y el llanto
    deja como un romántico frescor de madreselvas...

domingo, 4 de diciembre de 2016

    No llores marinerito que tu pena es pena mía ,no surques hoy con tu barco mares lejanos , pues la agonía ,puede llegar con olas de indiferencia de aquella niña .
    Navegaste en aguas bravas con aquel sueño de muchachita, amasaba tu ilusión y mecía tu alegría , deteniendo las mareas con insólita osadía....pero un dia alegremente , con inesperado arranque ella se fue de tu vida sembrando la confusión
    No vayas por esos mares buscando amores furtivos , ni visites los océanos , boga por tranquilos ríos y olvídate de la espuma de las olas sin sentido.
    Y.... cuando al llegar la noche ,marinerito, tu sientas frío ,yo tejeré una manta con las estrellas y sueños míos ,convocaré a las hadas , a nubes llenas de duendecillos ,sirenas ,ángeles ,brujos y hechizos ....Pero no llores ,ya no me llores , marinerito
    Rosa Mayo

miércoles, 30 de noviembre de 2016



SILENCIO... Pablo Neruda (poeta chileno)
Yo que crecí dentro de un árbol
tendría mucho que decir,
pero aprendí tanto silencio...
que tengo mucho que callar
y eso se conoce creciendo
sin otro goce que crecer,
sin más pasión que la substancia,
sin más acción que la inocencia,
y por dentro el tiempo dorado
hasta que la altura lo llama
para convertirlo en naranja.


jueves, 24 de noviembre de 2016

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto...
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe,
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.
Federico García Lorca , Romance sonámbulo (fragmento 

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Se miraban
Qué esfera de vigilia donde mirarse quietos,
sintiéndose la sangre como por dos afluentes
de una vena increíble.
Primero se miraban y se miraban solos, ...
el peso de los sueños, la hechura de la vida,
la voz de únicamente llamarse por sus nombres,
el gesto ineludible de mirarse tan hondo,
tan hondo, hasta el origen. Acaso se sabían
desde antes
y por eso....
Pero ellos se miraban como si bebiesen
un agua muy, muy dulce, y la bebiesen solos
o a nadie le pudiera saber tan dulcemente
y por eso mirarse de ese modo tan suyo,
perdidos en sí mismos, mirándose insaciables,
porque así se ayudaban a crecer. Se querían.
Por eso se miraban.
Por eso se miraron después ampliando el círculo
de luz al infinito.
Y en todo se miraban después, reconociéndose.
Y no había otra forma de vivir. La vida era
un gran deber de amarse.
Queriéndose podían
construir el horizonte,
¡iluminar el mundo!
Armando Tejada


Carta sin adiós y sin olvido
Hubiera querido amarte entre los árboles.
Toda savia el amor.
Nuestros cuerpos y brazos todo ramas.
...
En el alma luciérnagas,
y pájaros y grillos en la almohada.
En las bocas
cuatro estrellas incendiadas.
Hubiera querido amarte alguna vez entre los árboles.
Nunca decirte adiós, solo
hasta luego, amor
En Buenos Aires siempre, y sin olvido
Tu muchacha
Armando Tejada

viernes, 18 de noviembre de 2016

La plaza de los tilos
Tela del cielo, urdimbre de la sombra en lo verde,
las hojas de los tilos desmenuzan la luz
y ella, que se demora como una telaraña,...
hilando la paciencia del día al mediodía,
deja pasar el sol.
Es casi una enmelada cabellera de abejas,
un parpadeo de oro, un travieso vitró,
que trama, allá en la copa, una landa de ramas
en el aire que pasa con la camisa al aire
como una imperceptible bandera del color.

Sólo hay que alzar los ojos y mirar hacia el cielo
cuando el día visita la Plaza de los Tilos
para ver el aroma, la forma del aroma,
como una catedral que trepa al infinito
y todo vuela y todo se nos va de las manos,
nos impone modales de pájaros o niños
o sueños o costumbres de antiguos navegantes
exiliados en estas llanuras del exilio.
Sólo hay que alzar los ojos y admitir el aroma
cuando uno pasa bajo la sombra de los tilos.
Digo estas cosas, canto con este aroma verde,
desde que ella ha llegado y me lo ha dicho todo.
Entra a casa y perfuma hasta el último olvido
y hay en todas las cosas un alud de malvones,
un follaje, un regreso de la naturaleza
que hace imposible el árido suicidio de estar solo.
Entiendo la llanura sólo como horizonte:
no entiendo la llanura. Soy Montañés, no puedo.
Entiendo hacia lo alto, hacia el valle, hacia el río,
digo que llanura es ciega, pero lejos.
Hamlet se ríe, digo Hamlet Lima Quintana
no el fantasma de Shakespeare. Hamlet y Dora
se ríen
y el horizonte es sólo llanura en mi silencio.
Pero un día he llegado al pueblo de Dorita,
fundado de horizonte a una legua del cielo,
y he ido de su mano, del vuelo de su mano,
de persona a persona, de puerta en puerta y luego
ya de vuelta y con todo el crepúsculo encima
entramos a la Plaza de los Tilos, al sueño
que caminó soñando todo este largo aroma
y que, aún de mi mano, se la llevaba lejos:
a saber a qué ronda de su niñez, al patio
donde para diciembre le nevaban jazmines,
a los primeros ojos que le abrieron los ojos,
al primer manotón de llanto incontenible.
La regresé. Le dije: qué extraño, el horizonte
huele a tilos. No es ciego. Me mira desde vos.
Al oeste recía el sayal de la noche
tapando el horizonte. Pero ya éramos dos.
Armando Tejada Gómez

domingo, 13 de noviembre de 2016

Te voy a matar a miradas,
a espacio y tiempo,
a pensar en ti,
a caricias desordenadas
y besos....
Te voy a matar a sonrisas,
a comprenderte muda,
a palabras sordas,
a estar y a no estar si me lo pides.
Te voy a esperar sin perdonarte
que el infierno es tuyo
y tuya la penitencia,
tuyo el dolor y el vacío
y esa ristra de incomprensión.
Yo solo estoy para quererte
sin preguntas ni respuestas,
sin juicio alguno,
solo estoy porque me toca
y porque algo de esto habremos hecho en el tiempo no nacido
cuando hubiste de esperar tú a que yo abriera mis ojos.
Así que por si acaso
te voy a matar a amor.

Teresa Delgado © 2014

sábado, 12 de noviembre de 2016


Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.

Mario Benedetti

viernes, 11 de noviembre de 2016

Atardeció sin ti. De los cipreses...
a las torres, sin ti me estremecía.
Qué desgana esperar un nuevo día
sin que me abraces y sin que me beses.
...
A fuerza de tropiezos y reveses
la piel de la esperanza se me enfría.
Qué agonía ocultarte mi agonía,
y qué resurrección si me entendieses.
Atardeció sin ti. Seguro y lento,
el sol se derrumbó, limón maduro,
y a solas recibí su último aliento.
Quién me viera caer, lento y seguro,
sin más calor ni más resurgimiento,
gris el alma y frustrada entre lo oscuro.
Antonio Gala

miércoles, 9 de noviembre de 2016

    GÉNESIS
    He llegado de nuevo a mi puerta
    tras seguir el rastro que el viento dejaba en las flores.
    Con los ojos cerrados te he visto,
    he sabido que allí donde estalla la noche,...
    es decir en tu pecho
    se encontraba mi sacra morada.
    La bandada de pájaros versos
    picoteando un cielo cuajado de nubes
    han llovido vivaces recuerdos.
    Es decir, que he sabido que vuelvo
    al lugar donde Dios me nombró
    y tú ,de la nada, me hiciste.

    Teresa Delgado © 2013

sábado, 5 de noviembre de 2016

Cuando lejos, muy lejos, en hondos mares,
en lo mucho que sufro pienses a solas,
si exhalas un suspiro por mis pesares,
mándame ese suspiro sobre las olas.
...
Cuando el sol con sus rayos desde el oriente
rasgue las blondas gasas de las neblinas,
si una oración murmuras por el ausente,
deja que me la traigan las golondrinas.
Cuando pierda la tarde sus tristes galas,
y en cenizas se tornen las nubes rojas,
mándame un beso ardiente sobre las alas
de las brisas que juegan entre las hojas.
Que yo, cuando la noche tienda su manto,
yo, que llevo en el alma sus mudas huellas,
te enviaré, con mis quejas, un dulce canto
en la luz temblorosa de las estrellas.
Julio Florez

martes, 1 de noviembre de 2016

    Buscaba un hombro amigo
    en donde reposar la madrugada
    y un tibio olor a trigo,
    una mano apretada
    y el divino calor de una mirada.
    ...
    Estaba tan vacía,
    tan harta de soñar y tan sin sueño,
    tan lejana y tan fría,
    tan libre y tan sin dueño,
    que tan sólo morir era mi empeño...
    Rafel de León
Yo me acerqué hasta tu vera
con miedo, ¿por qué negarlo?
Te reventaba en la boca
un clavel de veinte años ...
y en la mejilla un süave
melocotón sonrosado.
Cuando dijistes: «Te quiero»
fue tu voz igual que un caño
de agua fresca en una tarde
calurosa de verano.

Se me echó encima el cariño
lo mismo que un toro bravo
y quedé sobre la arena
muerto de amor y sangrando
por cuatro besos lentísimos
que me brindaron tus labios.
Rafael de León
    que en amor hay que estar siempre presente,
    mañana, tarde, noche y madrugada.
    Que cariño es más potro que cordero,
    ...
    más espina que flor, sol, no lucero,
    perro en el corazón, candela viva...
    Lo nuestro no es así, a qué engañarnos,
    lo nuestro es navegar sin encontrarnos,
    a la deriva, amor, a la deriva.
    Rafael de León
Pensarás: No es cierto nada.
Yo sé que lo estoy soñando".
Pero allá en la madrugada
te despertarás llorando
por el que no es tu marído...
ni tu novio, ni tu amante,
sino el que más te ha querído
con eso tengo bastante.
Rafael de León

lunes, 31 de octubre de 2016

Y si la gente -¡qué importa la gente!-
no sabe, no comprende, no conoce
lo que es el amor, que aprenda de mis labios
todas las noches a las once...
...
Que cariño que no es nube, ni melindre,
sino sangre, canción, olvido y monte...
Se quiere así, gritándolo a los vientos,
todas las noches a las once...
Y un día llegará -que Dios me oiga!-
que cuando vaya a pronunciar tu nombre,
tú estés bajo la lluvia de mis besos
a las diez, a las once y a las doce.
Rafael de León

sábado, 29 de octubre de 2016

    SI EN MITAD DE LA NOCHE…
    Si en mitad de la noche te persigue un recuerdo
    y te vas a la cama y se acuesta a tu lado
    es tal vez el espectro de un amor olvidado...
    que pretende alcanzar un principio de acuerdo.

    O quizá sea el fantasma de un amor imposible
    encontrado en un libro que leíste algún día
    y que no has conseguido olvidar todavía
    y de noche aparece con su rostro impasible.
    O quién sabe si acaso va a nacerte un poema
    y el recuerdo es tan solo la semilla que aguarda,
    la señal de un soneto que deambula en tu mente.
    Un terceto indolente que holgazán se retarda
    y no deja que aclares esa duda suprema
    de saber qué misterio te recorre la frente .José Miguel Junco Ezquerra

jueves, 27 de octubre de 2016

Este amor que es harina en la ternura,
Que es infancia de sueños en la frente,
Que es líquido de música en la fuente
Y es lucero nostálgico en la altura.
......
Este amor que es el verso y es la rosa,
Y es saber que la vida en cada cosa
Se nos repite cada vez más fuerte.
Tan eterno, este amor tan resistible,
Que comparado al tiempo es imposible
Saber dónde limita con la muerte
G. García Marquez

martes, 25 de octubre de 2016

Esta noche la luna no quiere que yo duerma.
Esta noche la luna saltó por la ventana.
Y, novia que se quita su ropa de azahares,
toda ella desnuda, se ha metido en mi cama.
Viene de lejos, viene de detrás de las nubes,
oreada de sol y plateada de agua.
Viene que huele a besos: quizá, esta misma noche,
la enamoró el lucero galán de la mañana.
Viene que sabe a selva: tal vez, en el camino,
la curva de su cola rozó con la montaña.
Viene recién bañada: acaso, bajo el bosque,
al vadear el arroyo, se bañó en la cascada.
Viene a dormir conmigo, a que la goce y bese,
y a cantar la mentira de que a mi solo me ama.
Y como yo, al oírla, por vengarme, le digo
«mi amor es como el tuyo», ella se ha puesto pálida.
Ella se ha puesto pálida, y al besarme la boca,
me ilumina las sienes el temblor de sus lágrimas.
Ahora ya sé que ella, la que en suntuosas noches
da su cuerpo desnudo, a mi me ha dado el alma
Luis LLorens
Tu amor, ayer tan firme, es tan ajeno,
tan ajenas tu boca y tu cintura,
que me parece poca la amargura
de que hoy mi alrededor contemplo lleno.
...
El mal que hiciste lo tomé por bueno;
por agasajo tu desgarradura:
ni yo abro el pecho a herida que no dura
ni con vinos de olvido me sereno.
Mi corazón te tiene tan presente
que a veces, porque vive, desconfío
que sienta el desamor como lo siente.
Yo he ganado en el lance del desvío:
de nuestra triste historia únicamente
el arma es tuya; todo el dolor, mío.
Antonio Gala

viernes, 21 de octubre de 2016



Soneto del divino amor... ALFREDO R. BUFANO (Mendoza, Argentina)
Amor es éste que por ti me abrasa;
amor es éste que hacia ti me impele;
amor es éste que de amo...r se duele
en amado dolor que nunca pasa.

Amor en éste que se da sin tasa,
como nunca en la vida darse suele;
amor que estoy temiendo que se vuele,
porque sin él la muerte fuera escasa.
Amor, y extraño amor, este amor mío,
silencioso y profundo como un río,
que corre interminable y caudaloso.
Amor que nada pide y nada espera;
amor que es como un lago sin ribera
bajo un cielo piadoso.
(Alfredo Bufano

jueves, 13 de octubre de 2016

Lluvia ...
Hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor...
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la mujer
entra a la casa por la ventana y no por la puerta
por una puerta se entra a muchos sitios
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo pero no al mundo
ni a una mujer ni al alma
es decir a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así
como hoy que llueve mucho
y me cuesta escribir la palabra amor
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran y cuándo y cómo
pero el alma qué puede explicar
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca
palabras que naufragan
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca escribirá
como el silencio que hay entre dos rosas
o como yo que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia
a la lluvia
a mi corazón desterrado.
-Juan Gelman-

martes, 11 de octubre de 2016

TU HORA
Antes o después,todos los días tienen una hora para pensar en ti. Me aíslo del mundo, cierro los ojos, me pierdo en mis pensamientos y te encuentro allí....
Algunas veces es una hora corta que dura un instante, un segundo tuyo que me da alegría y compañía. Te veo, te imagino y te siento.
Otras es una hora ancha, que ocupa toda la banda.
Borra todo lo demás y es como si de verdad estuviésemos juntos.
Tan real y tan tangible que lo que pierde consistencia es el mundo que me rodea en el cual no estás.
Pero a veces veces es tan grande, que es tu hora la que tiene un día, son días impermeables.
Interminables.
Intermitentes.
No consigo concentrarme en lo que me rodea porque me faltas tú.
Los vivo a cachitos.
Reiniciando continuamente.
Llorando escondida.
Disfrazando con sonrisas los despistes.
Son horas amargas...tristes
inmensas,
grises.
Sin sonido.
Sin calor. Sin besos...
Sin amor.

El diccionario dice que se llama añoranza y tiene razón, porque explica que es el sentimiento de pena producido por la ausencia, la privación o la pérdida de una persona o cosa muy querida.
Que bien explicado.
Eso eres tú.
Una persona o cosa muy querida y tu ausencia a veces me causa mucha pena.
Como hoy.
Mis amigos dicen que debo llamarte.
Mi cuerpo dice que debo buscarte.
Mi boca dice que quiere besarte.
Mis ojos que quieren verte.
Mis manos tocarte.
Mi piel sentirte.
Mi lengua se calla y mis dedos te escriben.
Dime...
¿Qué dice tu diccionario?
Isabel Salas

domingo, 9 de octubre de 2016

    Telar de Dos
    Dios sos vos
    y es aquí en Andinia
    Dios es hombre y mujer:...
    lo que tengo de mí
    yo lo tengo de vos.
    Reverso y viceversa,
    vos y yo.

    El Dios de mi inocencia
    se llama Quetzalcóatl
    y es mi dios.
    Es díficil nombrarlo
    pero quiere decir
    que somos vos y yo.
    Vos sos mitad de mí,
    yo soy mitad de vos.
    Cuando somos parejas
    somos un mismo dios.
    No la mitad de uno.
    No.
    La soledad, amor,
    no tiene Dios.
    Armando Tejada Gómez

sábado, 8 de octubre de 2016

ABISMOS AZULES
Aún hay música en mi alma.
Aún quedan mares
en el océano de mi vida,...
mares de ilusión,
mares de pasión…
Si quieres escuchar mi música
sólo tienes que dejarte llevar
por esa melodía siempre azul
que suena como el canto
de sirenas sibilinas.
Si quieres bañarte en mi océano,
tendrás primero que bucear
hondo entre las corrientes
de mis mares, para saber
qué tesoros te guardo.

©Loli Belbel
Y súbita, de pronto,
porque sí, la alegría.
Sola, porque ella quiso,
vino. Tan vertical,
tan gracia inesperada, ...
tan dádiva caída,
que no puedo creer
que sea para mí.
Miro a mi alrededor,
busco. ¿De quién sería?
¿Será de aquella isla
escapada del mapa,
que pasó por mi lado
vestida de muchacha,
con espumas al cuello,
traje verde y un gran
salpicar de aventuras?
Pedro Salinas


Allí, en la oscura noche,
cuando el silencio lo permite todo
y parece la vida,
el oído en vela escucha
vaga respiración, suspiro en eco,...
sospechas del estar un cuerpo aliado.
Porque un cuerpo -lo sabes y lo sé-
sólo está en su pareja.
Ya se encontró: con lentas claridades,
muy despacio.
¡Cómo desembocamos en el nuevo,
cuerpo con cuerpo igual que agua con agua,
corriendo juntos entre orillas
que se llaman los días más felices!
¡Cómo nos encontramos con el nuestro
allí en el otro, por querer huirlo!
Estaba allí esperándose, esperándonos:
un cuerpo es el destino de otro cuerpo.
Pedro Salinas


martes, 4 de octubre de 2016

Te tuve
cuando eras
dulce,
acariciado mundo.
Realidad casi nube, ...
¡cómo te me volaste de los brazos!
Ahora te siento nuevamente.
No por tu luz, sino por tu corteza,
percibo tu inequívoca
presencia,
...agrios perfiles, duros meridianos,
¡áspero mundo para mis dos manos¡
Ángel González
Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.
Quise o no quise. Pero a veces...
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.

¡Digo que el hombre debe serlo!
Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín.
Juan Gelman

domingo, 2 de octubre de 2016

Salgo a caminar por la cintura cosmica del sur
piso en la region mas vegetal del viento y de la luz
siento al caminar toda la piel de America en mi piel
y anda en mi sangre un rio que libera en mi voz su
caudal

Sol de Alto Peru, rostro Bolivia, estaño y soledad
un verde Brasil, besa mi chile, cobre y mineral
subo desde el sur hacia la entraña America y total
Pura raiz de un grito destinado a crecer y a estallar

Todas las voces, todas
Todas las manos, todas
toda la sangre puede ser cancion en el viento
canta conmigo, canta
hermano americano
libera tu esperanza con un grito en la voz

Todas las voces, todas, todas las manos,
toda la sangre puede ser cancion en el viento
canta conmigo, canta hermano americano
libera tu esperanza con un grito en la voz
 Armando Tejada Gomez

viernes, 30 de septiembre de 2016

“MUCHACHA”
Recuérdame esta noche y nómbrame en tu idioma,
amor mío, muchacha, territorio de pájaros,
nómbrame en las ciudades donde trepas los trenes
con la amapola herida de tu vestido diario.
No conozco tu nombre, pequeñito y apenas,
tu mínimo poema de una sola palabra,
pero voy pronunciándote cuando digo esperemos
o cuando me transitas hacia dentro del alma,
porque sé que tus rostros tienen un mismo rostro
y tu sonrisa un aire de pétalo del aire,
conozco, sé tu modo de salvarnos la vida,
vencedora inmutable, con un niño en la sangre.
Yo te he visto muchacha plural, en las ciudades,
gastándote la magia con la prisa del alba.
Las oficinas públicas, públicamente áridas,
la tienda estrepitosa, la planilla a mansalva,
esas fábricas rojas de devorar, el sueldo,
lamentables rutinas de alquilarte hasta el sábado
y tú, tu nuca tibia, trizada luz, flor pálida,
resistes esa estrecha disposición de enanos
apoyada en tus sueños como en una ventana.
Y el moscardón horario zumbándote el absurdo
para matarte adentro la condición de pájaro.
Las ciudades son turbios demagogos, son esas
celestinas anónimas de la moda, sensuales
como una gelatina de sexo pegajoso,
espesas son, a gotas, turbiamente sensuales.
Las ciudades son fríos hoteles transitorios.
Debe ser espantoso morir en las ciudades.
Porque no han hecho nada por amor, tantas cosas,
porque no figurabas en los planos, muchacha.
Y ya has nacido risa, has nacido tumulto,
has nacido de pronto con un golpe de alas.
Y ahora que has venido, que ya estás, que has llegado,
hay que cambiarlo todo, decir amor y amarnos,
clausurar las planillas, postergar las ganancias,
ahora que has llegado con tu fragante risa
qué han de hacer los señores de destino contable...
En horas de oficina, bajará mi poema,
a decirte en la oreja: territorio de pájaros...
Pero sigue guardando flores en la cartera,
la última dulce carta, un poema de Pablo,
sigue guardando signos de combatir el moho,
subversivos panfletos de construir la esperanza.
Muchacha, estrella nuestra, amor en todas partes,
los poetas cantamos para tu pie desnudo,
para tu sangre diaria,
porque somos la vida y esa sonrisa tuya,
nada más que la vida,
la vida y tú,
muchacha...
Armando Tejada Gómez

jueves, 29 de septiembre de 2016

EL AMOR… Luis García Montero (Poeta español)
Las palabras son barcos
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla....
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.

Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usada por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.
Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una fecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.
Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.
Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.
Luis García Montero maravilloso poeta español.

domingo, 25 de septiembre de 2016

¡Quién retiene al amor cuando se aleja! Jacinto Benavente (Poeta Español)
Tanto es mi amor, por todos mis amores,
QUE en el jardín de la existencia mía
a verlas... marchitarse día a día
preferí siempre deshojar sus flores....
Cuanto más encendidos sus colores
mueran en su triunfante lozanía,
más triste que la muerte es la agonía
de un amor entre dudas y temores.
Triste fin de un amor, cuando engañoso
QUIERE fingir que a su pesar nos deja,
y más ofende, cuanto más piadoso.
¿Y qué logrará la importuna queja
del ofendido corazón celoso?
¡Quién retiene al amor… cuando se aleja!

sábado, 24 de septiembre de 2016



Hoy es el aniversario de la muerte de Pablo Neruda , vaya este poema en homenaje a este gran poeta
SI TÚ ME OLVIDAS
QUIERO que sepas
una cosa.
...
Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.
Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.
Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.
Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.

Pablo Neruda
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EN OTRO MERIDIANO... Eugenio Montejo (Poeta venezolano)
No alcanzo el tiempo de tu cuerpo,
nací lejos, en un país que es aire, nube, noche,
aunque me oigas tan ...cerca.
Nací a destiempo de tu risa, de tus ojos, en otro meridiano.
Nos amamos de mar a mar, de un astro a otro
no importa que hoy me sientas a tu lado.

Aunque despiertes desnuda aquí conmigo,
tu tiempo va delante,
el tiempo de tus manos, de tu rostro;
estoy junto a tu sombra y no te alcanzo.
Las horas de tu amor me quedan lejos,
bajo una luz de nieve,
en alguna ciudad que desconozco.
Nuestras vidas se alcanzan, se confunden,
intercambian sollozos, besos, sueños,
pero andamos a leguas uno del otro,
tal vez en siglos diferentes,
en dos planetas errantes que se buscan
cansados de no verse.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Mi niño,
gota intacta de azúcar en sueño,
he cruzado el umbral donde el ángel
...
resguarda tu frente ya en calma.
Tú eres el trigo que nutre mi dicha,
la nata del juego, la miel de inocencia.
Es tu ropaje un juguete de paz que
dispara sonrisas.
Beso tu frente y altero el respiro en que
crecen tus sueños. Quiero sembrar una
gota de luz en tus párpados quietos, sí,
quiero alumbrar tu mejilla silente de un
beso de soles.
Duermes, duermes y entonces despiertan
tus sueños, tus risas, tus frágiles manos.
Todo es descanso en tu boca pequeña,
tanta sonrisa no alcanza a contarse con
tantas estrellas que abrigan tu vida.
Duermes azul como un libro de cuentos,
duermes y cada cabello despierta a bailar
con tu aroma de risa.
Hoy fui severo contigo, llegaste feliz a
contarme que el viento no puede mirarse.
Yo dije que sí revolviendo tu idea,
y de nuevo dijiste que no, que eso no era
posible, que fue tu maestra quien dijo muy
firme que el viento no puede mirarse,
que el viento es tan sólo una ráfaga etérea
y que sólo se observan las cosas que toca.
Quiero pedirte perdón porque en ese momento
abordé el tren de adulto y perdí de explicarte
que el viento es la espuma de un mar de
palomas, palomas pequeñas así como el polvo,
palomas que juegan y mecen las ramas,
palomas que limpian el frágil cuaderno
que flota en el aire.
Me olvidé de decirte que el viento es el auto
en que viajan los sueños, y que el claro chofer
que conduce el carruaje ha elegido el color de
una rosa en la luna. Me olvidé de decirte que el
viento se observa a través de un cristal que
se esconde en los libros. Me olvidé de decirte
que hay una palabra que pone en tus ojos las
gafas más tersas. Con ellas contemplas el centro
del mundo, el hilo de añil que sostiene la
estrella, la boca del viento, los magos que habitan
allá tras la noche.
Sabrás al amar las palabras que existe un lunar en
los labios solares, que el mar sabe hablar los
idiomas del cielo, que el átomo acoge una casa
pequeña en que habitan los ríos.
Sabrás defenderte de insípidos rostros que nada
han sembrado.
Sabrás que a lo lejos existe una niña que sueña
volar en su escoba encantada.
Esa palabra tendrás que aprenderla al sentir la
mirada que asoma a tus ojos.
Y una vez que esa palabra, la palabra poesía, se
hospede en tu sangre ya no dudarás del cirquero
del viento.
Y cuando te digan que el número cero no tiene
un amigo no asientes tu rostro, alza tu voz y
declara que ahí, en la esfera de leche se encuentra
flotando una rosa violeta, una rosa lunar donde
el tiempo pasado descalza sus pies y recuesta su
cuerpo en un tibio rincón de un sofá anaranjado.
Fausto Vonbonek.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

¡Ay!, cuántas cosas perdidas
que no se perdieron nunca.
Todas las guardabas tú.
Menudos granos de tiempo,...
que un día se llevó el aire.
Alfabetos de la espuma,
que un día se llevó el mar.
Yo por perdidos los daba.

Y por perdidas las nubes
que yo quise sujetar
en el cielo
clavándolas con miradas.
Y las alegrías altas
del querer, y las angustias
de estar aún queriendo poco,
y las ansias
de querer, quererte, más.
Todo por perdido,
todo en el haber sido antes,
en el no ser nunca, ya.
Y entonces viniste tú
de lo oscuro, iluminada
de joven paciencia honda,
ligera, sin que pesara
sobre tu cintura fina,
sobre tus hombros desnudos,
el pasado que traías
tú, tan joven, para mí.
Cuando te miré a los besos
vírgenes que tú me diste,
los tiempos y las espumas,
las nubes y los amores
que perdí estaban salvados.
Si de mí se me escaparon,
no fue para ir a morirse
en la nada.
En ti seguían viviendo.
Lo que yo llamaba olvido
eras tú.
Pedro Salinas

martes, 20 de septiembre de 2016

Poema Alma Desnuda de Alfonsina Storni
Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos....
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.



domingo, 18 de septiembre de 2016

Puedes irte y no importa, pues te quedas conmigo
como queda un perfume donde había una flor.
Tú sabes que te quiero, pero no te lo digo;
y yo sé que eres mía, s...in ser mío tu amor.
La vida nos acerca y la vez nos separa,
como el día y la noche en el amanecer...
Mi corazón sediento ansía tu agua clara,
pero es un agua ajena que no debo beber...
Por eso puedes irte, porque, aunque no te sigo,
nunca te vas del todo, como una cicatriz;
y mi alma es como un surco cuando se corta el trigo,
pues al perder la espiga retiene la raíz.
Tu amor es como un río, que parece más hondo,
inexplicablemente, cuando el agua se va.
Y yo estoy en la orilla, pero mirando al fondo,
pues tu amor y la muerte tienen un más allá.
Para un deseo así, toda la vida es poca;
toda la vida es poca para un ensueño así...
Pensando en ti, esta noche, yo besaré otra boca;
y tú estarás con otro... ¡pero pensando en mí!

_JOSE ANGEL BUESA

viernes, 16 de septiembre de 2016

    Encuentro
    Me tropecé contigo en primavera,
    una tarde de sol, delgada y fina,
    y fuiste en mi espalda enredadera,...
    y en mi cintura, lazo y serpentina.

    Me diste la blandura de tu cera,
    y yo te di la sal de mi salina.
    Y navegamos juntos, sin bandera,
    por el mar de la rosa y de la espina.
    Y después, a morir, a ser dos ríos
    sin adelfas, oscuros y vacíos,
    para la boca torpe de la gente....
    Y por detrás, dos lunas, dos espadas,
    dos cinturas, dos bocas enlazadas
    y dos arcos de amor de un mismo puente.
    Rafael de León

RAZON DE AMOR. Pedro Salinas
Lo que nos queda palpita
en lo mismo que nos damos.
¡Darte, darte, darnos, darse !
No cerrar nunca las manos....
No se agotaran las dichas,
ni los besos, ni los años,
si no las cierras. ¿ No sientes
la gran riqueza de dar?
La vida
nos la ganaremos siempre,
entregandome, entregandote.
Pedro Salinas

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Sólo tú y yo sabemos lo que ignora la gente
al cambiar un saludo ceremonioso y frío,
porque nadie sospecha que es falso tu desvío,
ni cuánto amor esconde mi gesto indiferente.
...
Sólo tú y yo sabemos por qué mi boca miente,
relatando la historia de un fugaz amorío;
y tú apenas me escuchas y yo no te sonrío...
Y aún nos arde en los labios algún beso reciente.
Sólo tú y yo sabemos que existe una simiente
germinando en la sombra de este surco vacío,
porque su flor profunda no se ve, ni se siente.
Y así dos orillas tu corazón y el mío,
pues, aunque las separa la corriente de un río,
por debajo del río se unen secretamente.
José ÁNGEL Buesa
Es sueño y no misterio.
Y de pronto, en el alto
silencio de la noche,
un soñar mío empieza
al borde de tu cuerpo;...
en él el tuyo siento.
Tú dormida, yo en vela,
hacíamos lo mismo.
No había que buscar:
tu sueño era mi sueño.
Pedro Salinas

miércoles, 31 de agosto de 2016

Como atento no más a mi quimera
no reparaba en torno mío, un día
me sorprendió la fértil primavera
que en todo el ancho campo sonreía.
...
Brotaban verdes hojas
de las hinchadas yemas del ramaje,
y flores amarillas, blancas, rojas,
alegraban la mancha del paisaje.
Y era una lluvia de saetas de oro
el sol sobre las frondas juveniles;
del amplio río en el caudal sonoro
se miraban los álamos gentiles.
-Tras de tanto camino es la primera
vez que miro brotar la primavera-,
dije, y después, declamatoriamente:
-¡Cuán tarde ya para la dicha mía!-
Y luego, al caminar, como quien siente
alas de otra ilusión: —Y todavía
¡yo alcanzaré mi juventud un día!
Antonio Machado
No sabe qué es amor quien no te ama,
celestial hermosura, esposo bello,
tu cabeza es de oro, y tu cabello
...
como el cogollo que la palma enrama.
Tu boca como lirio, que derrama
licor al alba, de marfil tu cuello;
tu mano en torno y en su palma el sello
que el alma por disfraz jacintos llama.
Lope De Vega
Amor es el retraso milagroso
de su término mismo;
es prolongar el hecho mágico
de que uno y uno sean dos, en contra
de la primer condena de la vida.
Con los besos,
con la pena y el pecho se conquistan
en afanosas lides, entre gozos
parecidos a juegos,
días, tierras, espacios fabulosos,
a la gran disyunción que está esperando,
hermana de la muerte o muerte misma.
Cada beso perfecto aparta el tiempo,
le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía.
Ni en el llegar, ni en el hallazgo
tiene el amor su cima:
es en la resistencia a separarse
en donde se le siente,
desnudo, altísimo, temblando.
Y la separación no es el momento
cuando brazos, o voces,
se despiden con señas materiales:
es de antes, de después.
Si se estrechan las manos, si se abraza,
nunca es para apartarse,
es porque el alma ciegamente siente
que la forma posible de estar juntos
es una despedida larga, clara.
Y que lo más seguro es el adiós.

Poema de amor de Pedro Salinas


lunes, 29 de agosto de 2016

Todo el dolor derramado
sobre el paisaje.
La tarde transparente
como un agua
se ha mirado en tus ojos....
Lejos
la noche arrodillada
trenza tinieblas
ante su espejo.
Mi corazón es un plenilunio de tristeza

NORA LANGE

sábado, 27 de agosto de 2016

    Y subía, y subía... Lo impalpable
    A mis ojos abríase sin vallas;
    Y en la sombra, sondando lo infinito,
    Mi espíritu flotaba.
    ...
    De repente la luna alzó su disco.
    Brotaron las estrellas a miriadas;
    Y la noche me habló con su silencio,
    ¡Y Dios habló a mi alma!
    Ismael Arciniegas
Tu y yo caminando por bosques y arenales, por lagos perdidos, por cenicientas latitudes, recogimos fragmentos de palo puro, de maderos sometidos al vaivén del agua y la intemperie. De tales suavizadísimos vestigios construí con hacha, cuchillo, cortaplumas, estas madererías de amor y edifiqué pequeñas casas de catorce tablas para que en ellas vivan tus ojos que adoro y canto. Así establecidas mis razones de amor te entrego esta centuria: sonetos de madera que sólo se levantaron porque tú les diste la vida."
Pablo Neruda

viernes, 26 de agosto de 2016

A solas Quieres que hablemos?... Esta bien... Empieza. Habla a mi corazón como otros días... ¿Pero no!... qué dirías? ¿Qué podrías decir a mi tristeza? ...No intentes disculparte: todo es vano! Ya murieron las rosas en el huerto; el campo verde lo secó el verano, y mi fe en ti, como mi amor, ha muerto. Amor arrepentido, ave que quieres regresar al nido al través de la escarcha y las neblinas; amor que vienes aterido y yerto, donde fuiste feliz... ya todo ha muerto! No vuelvas... ¡Todo lo hallarás en ruinas

jueves, 25 de agosto de 2016

    ERAS MAR
    De noche tú eras mar
    y yo perdía mis poca referencia
    en tus espumas,...
    atrapado en la red de tus salitres,
    lloviéndome de ti,
    preso en tu mundo.

    De noche tú eras mar y acontecíamos
    acuosos en tu idioma
    hacia una latitud de peces ciegos
    para acabar rompiendo en las orillas
    con terca obstinación.
    De noche tú eras mar
    y en ti dejé sepultados
    los matices de mis ojos
    y el rumor de mis lamentos
    aullando a los pies del alba.
    José Miguel Junco Ezquerra
    ¡ Me da tanta lástima que no fueras tú!
    ¡Tantas veces me pareció que rimaban nuestros latidos!
    Fue el humo el que dibujó palabras
    ...
    fue el viento quién confundió
    la tinta, la pluma, el cuaderno...
    Hoy se lo lleva todo
    como hojas otoño hasta el suelo.
    Abriré los ojos.
    Será en otra vida o respiro del tiempo.
    O no.
    Teresa Delgado © 2012

    Ruptura
    Nos hemos bruscamente desprendido
    y nos hemos quedado
    con las manos vacías, como si una guirnalda...
    se nos hubiese ido de las manos;
    con los ojos al suelo,
    como viendo un cristal hecho pedazos:
    el cristal de la copa en que bebimos
    un vino tierno y pálido....

    Como si nos hubiéramos perdido,
    nuestros brazos
    se buscan en la sombra...¡Sin embargo,
    ya no nos encontramos!
    En la alcoba profunda
    podríamos andar meses y años,
    en pos uno del otro,
    sin hallarnos....
    JAIME TORRES ( México )
Te seguiré por siempre, callada y fugitiva,
por entre oscuras calles molidas de nostalgia,
o sobre las estrellas sonreídas de ritmos
donde mecen su historia tus más hondas miradas.
Mis pasos desatados de rumbos y fronteras
no encuentran las orillas que a tu vida se enlazan.
Busca lo ilimitado mi amor, y mis canciones
de espalda a los estático, irrumpen en tu alma.
Apacible de anhelos, cuando el mundo te lleve,
me doblaré el instinto y amaré tus pisadas;
y serán hojas simples las que iré deshilando
entre quietos recuerdos, con tu forma lejana.
Atenta a lo infinito que en mi vida ya asoma,
con la emoción en alto y la ambición sellada,
te seguiré por siempre, callada y fugitiva,
por entre oscuras calles, o sobre estrellas blancas.
Julia de Burgos

lunes, 8 de agosto de 2016

El mar pliega las alas al atardecer... Blanca Varela (Poeta peruana)
El mar pliega las alas al atardecer,
tú no eres sino una pálida burbuja
navegando al golpe del aliento,
un negro trino,
el sol que sale en el centro del pecho
en mitad de la calle,
un silencio en la música dura
de la ciudad sin límites.
Para atravesar ese océano,
ese golpe de luz en la siesta,
no bastaría la eternidad.

jueves, 4 de agosto de 2016

Peso poco en tu vida, casi nada,
como un leve rumor, como una brisa,
como un sorbo de fresca limonada
bebido sin calor y a toda prisa.
...
No adelanto el compás de tu pisada,
ni distraigo la salve de tu misa,
y en tu frente de nardo desvelado
no llego ni a recuerdo ni a sonrisa.
Y en cambio tú eres todo, mi locura,
mi monte, mi canción, mi mar templado,
el pulso de mi sangre, la llanura
donde duermo sin sueño ni pecado,
y el andamio en que apoyo con ternura
este amor que nació ya fracasado.
Rafael de León

martes, 2 de agosto de 2016

    Estás bella esta noche…
    otra vez te llenaste con versos de poeta,
    con locos soñadores, ...
    con cantos de sirena…

    Con miradas tristes en busca de consuelo,
    con amores prohibidos de tango arrabalero…
    Con sueños imposibles,
    con amores eternos,
    con promesas,
    juramentos,
    esperanzas,
    deseos…
    Estás bella esta noche,
    pero como todo lo bello,
    poco a poco te irás escondiendo de nuevo
    por eso no te creo…
    por eso ya no espero…
    © Nuria Velasco
    Desde un interno hablar a paraíso
    supo el poeta, a la rosa sin espinas
    dar sonido al color y una memoria
    encendida y honda a su fragancia.
    ...
    Y desnudó en Edén el jardín simple
    Nimbada fue la rosa ahí súbitamente
    con pureza de luz y una añoranza
    de sumergida alba que despunta.
    Busco un hilo de luz para esa rosa
    que en laberinto vegetal o escrito
    desentrañe al oído el ser más puro
    Busco un hilo de luz que la desande,
    por su abierta intimidad, en la belleza
    del amante jardín que nos espera.
    VERÓNICA VOLKOW