lunes, 27 de marzo de 2017

    Perdida la cabeza entre la almohada
    me miras con los ojos entornados,
    y los míos se tornan desvelados
    por la dormida luz de tu mirada.
    ...
    ¡Oh la suave mejilla ambicionada,
    y el temblor de tus labios apretados,
    y los redondos hombros, desmayados
    en mis brazos con sed enamorada!
    Se me va todo el ser hacia tu viento,
    y en tu tibio paisaje sueña y canta,
    mientras me deshabita el pensamiento.
    Una tierra de amor se me atraganta,
    y, hundiéndome en el aire de tu aliento,
    se desangra una vena en mi garganta.
    Rafael de Penagos

viernes, 24 de marzo de 2017

No me olvides, amor, en la espesura
del mundo que viví sin conocerte,
sin alegrar mis ojos tu figura.
Déjame que, en el gozo de tenerte,...
contemple cada día a más altura
mi corazón ardiendo por quererte.

Rafael de Penagos

jueves, 23 de marzo de 2017

Dile que no me tema, amor, y dile...
Dile que no me tema, amor, y dile
que estoy a su lado como el aire,
como un cristal de niebla o como el viento...
que se aquieta la tarde....
Dile que no me huya, amor, y dile
que no me vuelva a herir, que no me aparte,
que soy el brillo húmedo en sus ojos
y el latido en su sangre.
Dile que no me aleje, amor, y dile
que yo soy el umbral de su morada,
el agua de su sed
y aquel único pan para su hambre,
Dile que no se oculte, amor, y dile
que ya no tengo rostro ni señales
de haber vivido antes de quererme.
De haber vivido, antes.
Dile que no recuerde y dile
que no respire, amor, sin respirarme.
Julia Prilutzky

"Dile que no me tema, amor, y dile...
Dile que no me tema, amor, y dile
que estoy a su lado como el aire,
como un cristal de niebla o como el viento
que se aquieta la tarde.
Dile que no me huya, amor, y dile
que no me vuelva a herir, que no me aparte,
que soy el brillo húmedo en sus ojos
y el latido en su sangre.
Dile que no me aleje, amor, y dile
que yo soy el umbral de su morada,
el agua de su sed
y aquel único pan para su hambre,
Dile que no se oculte, amor, y dile
que ya no tengo rostro ni señales
de haber vivido antes de quererme.
De haber vivido, antes.
Dile que no recuerde y dile
que no respire, amor, sin respirarme.
Julia Prilutzki

    desde mi soledad, casi sonora,
    cada noche que estudia para aurora
    te espero como a Dios... y vienes hombre.
    Carilda Oliver Labra

martes, 21 de marzo de 2017



NO TE SALVES
No te quedes inmóvil ...
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
Benedetti
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sábado, 18 de marzo de 2017

Él se mantuvo en silencio. Ella nunca imaginó que cupieran tantas mariposas en su estómago.
A él le pareció mucho más bonita en persona. Ella no conseguía mirarle por más de un instante seguido.
Al unísono y tímidamente, comenzó a esbozarse una sonrisa en sus rostros. A ambos les palpitaba el corazón al punto de ser apreciable desde los ojos del otro.
Aún cabían unos pasos entre ellos. Había sido larga la espera pero no sabían cómo quererse ahora que ya no eran palabras. S...e acercaron.
Su piel les recordó todos sus nombres y ellos los reconocieron. Se pronunciaron en un largo abrazo y surgió el beso que había quedado a la espera del beso siguiente en algún lugar del tiempo y de lo más profundo de la memoria.
Entonces, como si se hubiera formulado un extraño sortilegio, surgieron aromas a incienso, crepitares, lejanos cantos, latidos de tambores, brisas entrecortadas, arrullo de olas...
Entre saliva, y sin lugar a dudas se supieron.
Se hizo negra la noche que duró lo que dura un beso.
Se elevaron, giraron como los planetas en torno al gran fuego.
No cabían ni dudas, ni tiempo, ni frío en aquel abrazo.
Cuando abrieron los ojos estalló el primer mundo.

Teresa Delgado © 2015
PEDRO SALINAS
Ahora te quiero,
como el mar quiere a su agua:
desde fuera, por arriba,
haciéndose sin parar
con ella tormentas, fugas,...
albergues, descansos, calmas.
¡Qué frenesíes, quererte!
¡Qué entusiasmo de olas altas,
y qué desmayos de espuma
van y vienen! Un tropel
de formas, hechas, deshechas,
galopan desmelenadas.
Pero detrás de sus flancos
está soñándose un sueño
de otra forma más profunda
de querer, que está allá abajo:
de no ser ya movimiento,
de acabar este vaivén,
este ir y venir, de cielos
a abismos, de hallar por fin
la inmóvil flor sin otoño
de un quererse quieto, quieto.
Más allá de ola y espuma
el querer busca su fondo.
Esta hondura donde el mar
hizo la paz con su agua
y están queriéndose ya
sin signo, sin movimiento.
Amor
tan sepultado en su ser,
tan entregado, tan quieto,
que nuestro querer en vida
se sintiese
seguro de no acabar
cuando terminan los besos,
las miradas, las señales.
Tan cierto de no morir,
como está

jueves, 16 de marzo de 2017

    Aún eres mío, porque no te tuve...
    Aún eres mío, porque no te tuve.
    Cuánto tardan, sin ti,
    las olas en pasar...
    ...
    Cuando el amor comienza, hay un momento
    en que Dios se sorprende
    de haber urdido algo tan hermoso.
    Entonces, se inaugura
    -entre el fulgor y el júbilo-
    el mundo nuevamente,
    y pedir lo imposible
    no es pedir demasiado.
    Fue a la vera del mar, a medianoche.
    Supe que estaba Dios,
    y que la arena y tú
    y el mar y yo y la luna
    éramos Dios. Y lo adoré.
    Antonio Gala

martes, 14 de marzo de 2017

Clementina Romero Bateman
Todavía
No lo creo todavía ...
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado ...
de estrellas y de alegría
palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo
tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto
nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa
sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía
pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro
y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido
y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

domingo, 12 de marzo de 2017

    Así se hace el paisaje:
    póngale cielo arriba, cielo por dos mitades,
    un rebaño de nubes, un árbol solitario;
    ...
    ponga una raya al medio, pero lejos, muy lejos
    y déjeme quedarme soledad por mirarla,
    por ver atardecer, porque sí, para nada;
    por ver volver las tórtolas simples, crepusculares;
    déjeme en esta orilla donde miro hacia adentro
    y donde me padece, como un niño, la sangre.
    Déjeme ser la greda. Yo me conozco el aire;
    entre ser y no ser, me da por ser callada.
    Un bulto de silencio donde el viento se queda
    demorado, de piedra, detenido un instante.
    El siempre deja un poco de polvo compañero,
    un arsenal de adioses, un bailarín cansado
    a quien, hace mil años, llamamos remolino
    y hace girar, girando, sobre un pie a la distancia.
    Así se hace el paisaje: de mirar el origen.
    Cielo arriba los ojos. Y debajo, la sangre.
    Tengo, si es por tener, los sagrados oficios:
    tengo de hacer pan, de amasarlo temprano,
    de taparlo a la hora que el sol trepa a los pájaros
    y dejarlo que crezca como un fruto en octubre
    lentamente, a la sombra patriarcal de los árboles.
    Tengo, si es por tener, leña del quebracho
    que me caldea el horno desde lo rojo al blanco.
    Tengo, que cuando vienen los míos de la lluvia,
    tengo pan, y me suena a trigo las enaguas.
    Tengo que si lo pongo como un sol en la mesa
    mis hijos parpadean, ríen encandilados
    hasta que traigo humeando una ollada de locro
    y mi hombre parte el pan sobre su pecho grande
    y ahí, entre sus voces laboriosas y lerdas,
    miro caer la luna en lentas rebanadas.
    Entonces sí me acuerdo. Al paso del recuerdo
    me acuerdo de a pedazos, me acuerdo y no me acuerdo.
    Voy llenando los platos ausente del sonido,
    como mirando atrás, como atrás del pañuelo
    y mientras vuelco el frito de pimentón rojo
    siento que, de repente, se derrumba el olvido:
    una se pasa el año soñando con la albahaca.
    Pasa que nunca pasa el año mujeriego.
    Una guarda en la oreja algunas picardías,
    picaduras de abejas y cuentos de velorio,
    siembra albahaca a la orilla de la acequia sonora
    hasta que el carnaval suelta todos los toros
    y más luego, el Pukllay fusila la tristeza
    y una no sabe nunca quién le ardió la pollera,
    la cosa es que una tiene de azufre los sentidos
    y ahí nomás, de espaldotas, cae a la primavera.
    Es diablo el carnaval, sabe todas las mañas,
    pellizca en los Fortines inocente de harina,
    le chaya al pobrerío tanta alegría simple
    que el miércoles nomás todo queda ceniza.
    Después vienen los lloros, vuelve lo cotidiano
    y, si hay suerte, una tiene quien le ronde las casas.
    Más rápido que pronto hay que parar el rancho
    mientras vuelve el otoño cansado de vidalas.
    Todo para juntar los míos en la mesa
    y contar lo que tengo con los dedos del alma.
    Largas fueron las lunas y los hijos crecieron
    y la muerte no pudo darnos vuelta la taba.
    Esta es la hora linda. Todo vuelve a su sitio.
    Transparente, el recuerdo, se quiebra en las cucharas.
    Todo se me figura como rezar a solas
    y es como si comiéramos dentro de una campana.
    Suenan lejos las cosas: desde allá del sonido.
    Demoradas, eternas, son la cueva del sueño.
    Atrás, la noche espera parada en los nogales
    y un aroma de albahaca pasa arriba, en el viento.

viernes, 10 de marzo de 2017

    FRASES Y REFLEXIONES PARA AYER, HOY Y MAÑANA.
    UNA DE ÁNGELES.
    Creo que los ángeles nos besan, que nos tienen a su merced y que se nos parecen. Creo que los ángeles saben del amor y nos lo ofrecen rumbo a nuestras bocas. Creo que con ánimo más que suficiente les gusta todo de nosotros, sí: todo.Registran nuestra intimidad cuando amenaza llover agua turbia y nos abren su corazón convertido en el paraguas sonriente de la protección, aunque no seamos conscientes de ello, de sus sones de sueños buenos volando entre sus alas vigorosas. Creo que nos rozan el vestido de cada día distinto, así, suaves, quedamente, cuando nos cierran los ojos para ver los regalos sorprendentes de nuestras vidas, para no sentir la soledad. Y creo, que lo mejor es creer en lo que nos de esperanza, no importa cuan absurdo nos pueda parecer.Albertine Orleans
"Toda la noche he dormido contigo
junto al mar, en la isla.
Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño,
entre el fuego y el agua.
Tal vez muy tarde...
nuestros sueños se unieron
en lo alto o en el fondo,
arriba como ramas que un mismo viento mueve,
abajo como rojas raíces que se tocan."

Pablo Neruda

jueves, 9 de marzo de 2017



,,,,El amor es cómo juntar dos aguas,
es cóncavo y convexo,
es como unir dos almas
y en los labios
sentir dos latidos en un beso.
...
El amor es unir piel con piel ,
son dos caudales ,
es sentir la ternura
con que caen
las hojas de los árboles.
El amor es compartir la vida ,
y nos hace recorrer toda la magia ,
es elevarse a Dios ,
y escuchar melodías de otro mundo
con sones de guitarras.
Flor del atardecer el amor
viento en la noche
plenilunada luna , temblor
amanecer de bosque

Y qué , cuando el amor se va?
qué , si su falta
te apaga la mirada
sin piedad
mordiéndote en el alma ?
Rosa Mayo

martes, 7 de marzo de 2017

Sois ricos.
Juntáis al culto de Hércules el culto de Mammón;
y alumbrando el camino de la fácil conquista,
la Libertad levanta su antorcha en Nueva York.

Mas la América nuestra, que tenía poetas
desde los viejos tiempos de Netzahualcoyotl,
que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco,
que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió;
que consultó los astros, que conoció la Atlántida,
cuyo nombre nos llega resonando en Platón,
que desde los remotos momentos de su vida
vive de luz, de fuego, de perfume, de amor,
la América del gran Moctezuma, del Inca,
la América fragante de Cristóbal Colón,
la América católica, la América española,
la América en que dijo el noble Guatemoc:
«Yo no estoy en un lecho de rosas»; esa América
que tiembla de huracanes y que vive de Amor,
hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive.
Y sueña. Y ama, y vibra; y es la hija del Sol.
Tened cuidado. ¡Vive la América española!
Hay mil cachorros sueltos del León Español.
Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo,
el Riflero terrible y el fuerte Cazador,
para poder tenernos en vuestras férreas garras.

Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!
Armando Tejada Gómez


La paz, pequeño amor,
es una casa con un patio y una puerta
Los pueblos se unirán
para salvar al niño y al planeta
pequeño amor,...
sólo el amor podrá
hacer la paz
y custodiar la flor.

La paz universal
es el oficio popular
de la colmena
La paz es un taller
donde la vida
forja su tarea
Tañendo a paz
los pueblos cantarán
una canción
de espiga y de metal.
Hagan la paz
La casa de la paz
donde haya un niño
un patio y una puerta...
Armando Tejada Gómez

Patria, amor mío, quiero juntar todas las ganas,
todo el guitarrerío donde tu pueblo canta
para que, copla a copla, nos vayamos sabiendo
el tamaño, la furia, la herencia solidaria;
ese modo de sernos uno al otro, camino...
o río tumultuoso o historia castigada,
mientras que a golpe vivo de miseria aprendemos
que hay que empuñarse el rumbo sin pleitos ni abogados,
porque siempre nos joden, siempre nos joden, patria,
siempre los comedidos nos llevan a otra parte
Y basta! Ya está basta! Terminémosla, patria!
Y juntemos a todos en una misma gana
Para voltear el odio, el miedo, la miseria
y avanzar con el rostro nacional por el alba.
Armando Tejada
Oración solar
Madre me habla del sol
de Mama Ocllo y de la Pachamama,
maja maíz, sajuma
la casa con albahaca.
Yo tengo, allá en lo niño,
una memoria
de laurel y lavanda
un ritual de cocinas y de yuyos
que hierven en la hornalla.
Voy con esos aromas por la tierra
cada día que pasa.
Mis dioses no se ocupan de miserias,
culpas originales, ni pecados.
Elaboran, cantando, el universo
que es un verso unitario.
Dios es agricultor, nos dice madre
y su huerto es la vida: de la papa al tabaco
(Pachamama, cusiya; cusiya, Pachamama)
Lo que es y será, lo que ya ha sido,
lo que volverá a ser cada mañana.
Tata Inti, cusiya.
Sea la eternidad como mi madre
Cosas de niños (1991)
Armando Tejada Gómez

viernes, 3 de marzo de 2017

Eres los Estados Unidos,
eres el futuro invasor
de la América ingenua que tiene sangre indígena,
que aún reza a Jesucristo y aún habla en español.

Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;
eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy.
Y domando caballos, o asesinando tigres,
eres un Alejandro-Nabucodonosor.
(Eres un profesor de energía,
como dicen los locos de hoy.)
Crees que la vida es incendio,
que el progreso es erupción;
en donde pones la bala
el porvenir pones.
No.

Los Estados Unidos son potentes y grandes.
Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor
que pasa por las vértebras enormes de los Andes.
Si clamáis, se oye como el rugir del león.
Ya Hugo a Grant le dijo: «Las estrellas son vuestras».
(Apenas brilla, alzándose, el argentino sol
y la estrella chilena se levanta...) Sois ricos.
Juntáis al culto de Hércules el culto de Mammón;
y alumbrando el camino de la fácil conquista,
la Libertad levanta su antorcha en Nueva York.

Mas la América nuestra, que tenía poetas
desde los viejos tiempos de Netzahualcoyotl,
que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco,
que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió;
que consultó los astros, que conoció la Atlántida,
cuyo nombre nos llega resonando en Platón,
que desde los remotos momentos de su vida
vive de luz, de fuego, de perfume, de amor,
la América del gran Moctezuma, del Inca,
la América fragante de Cristóbal Colón,
la América católica, la América española,
la América en que dijo el noble Guatemoc:
«Yo no estoy en un lecho de rosas»; esa América
que tiembla de huracanes y que vive de Amor,
hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive.
Y sueña. Y ama, y vibra; y es la hija del Sol.
Tened cuidado. ¡Vive la América española!
Hay mil cachorros sueltos del León Español.
Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo,
el Riflero terrible y el fuerte Cazador,
para poder tenernos en vuestras férreas garras.

Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!

miércoles, 1 de marzo de 2017



JULIA PRILUTZKY
VOY HACIA TI COMO UNA ROSA VIVA
Voy hacia ti como una rosa viva...
deshojada en distancias y en esperas...
No lo sabes aún. Y no aceleras
el encuentro en la hora decisiva.

Voy hacia ti con precisión altiva
y antes que yo -oscuras mensajeras
del porvenir- las grises hilanderas
van tejiendo la trama fugitiva.
Estás en mí. Y no eres el culpable:
algo de tu presencia indescifrable
me dilata en las venas el latido
y se estira en mi piel con grave alarde.
Mis pájaros se alargan en la tarde
y todo es tan perfecto, que ya ha sido.

    MATERNIDAD
    Mujer: en un silencio que me sabrá de ternura,
    durante nueve lunas crecerá tu cintura;
    y en el mes de la siega tendrás color de espiga,...
    vestirás simplemente y andarás con fatiga.
    -El hueco de tu almohada tendrá olor a nido,
    y a vino derramado nuestro mantel tendido-.
    Si mi mano te toca,
    tu voz, con la vergüenza, se romperá en tu boca
    lo mismo que una copa.
    El cielo de tus ojos será cielo nublado.
    Tu cuerpo todo entero, como un vaso rajado
    que pierde un agua limpia. Tu mirada un rocío.
    Tu sonrisa la sombra de un pájaro en el río.

    Y un día, un dulce día, quizás un día de fiesta
    para el hombre de pala y la mujer de cesta;
    el día que las madres y las recién casadas
    vienen por los caminos a las misas cantadas;
    el día que la moza luce su cara fresca,
    y el cargador no carga, el pescador no pesca...
    -tal vez el sol deslumbre; quizá la luna grata
    tenga catorce noches y espolvoree plata
    sobre la paz del monte; tal vez en el villaje
    llueva calladamente; quizá yo esté de viaje...-.
    Un día, un dulce día, con manso sufrimiento,
    te romperás cargada como una rama al viento.
    Y será el regocijo
    de besare las manos, y de hallar en el hijo
    tu misma frente simple, tu boca, tu mirada,
    y un poco de mis ojos, un poco, casi nada...
    José Pedroni

martes, 28 de febrero de 2017

Oración a la bandera

Quédate en el cielo, amor,
no bajes.
Aquí abajo, los grises
son tan grises
que, de algún modo gris,
van a ultrajarte.
Y sos tan linda allá,
tan nomeolvides,
-simple ademán de madre
por el aire-
que si caes, amor,
con la ternura
conque caen las hojas
de los árboles;
si llegas a caer,
acaso nunca
vuelvas a ser tan cielo
ni tan madre.
Déjanos a nosotros,
los humildes,
los que nunca te usamos
ni abusamos de tu inmenso
silencio planetario,
que cuidemos la altura
donde habitas,
celestemente hermosa,
como el aire.
Déjanos a nosotros.
De los otros,
es piadoso no hablarte.


 Armando Tejada Gómez

sábado, 25 de febrero de 2017

    Mi niño,
    gota intacta de azúcar en sueño,
    he cruzado el umbral donde el ángel
    ...
    resguarda tu frente ya en calma.
    Tú eres el trigo que nutre mi dicha,
    la nata del juego, la miel de inocencia.
    Es tu ropaje un juguete de paz que
    dispara sonrisas.
    Beso tu frente y altero el respiro en que
    crecen tus sueños. Quiero sembrar una
    gota de luz en tus párpados quietos, sí,
    quiero alumbrar tu mejilla silente de un
    beso de soles.
    Duermes, duermes y entonces despiertan
    tus sueños, tus risas, tus frágiles manos.
    Todo es descanso en tu boca pequeña,
    tanta sonrisa no alcanza a contarse con
    tantas estrellas que abrigan tu vida.
    Duermes azul como un libro de cuentos,
    duermes y cada cabello despierta a bailar
    con tu aroma de risa.
    Hoy fui severo contigo, llegaste feliz a
    contarme que el viento no puede mirarse.
    Yo dije que sí revolviendo tu idea,
    y de nuevo dijiste que no, que eso no era
    posible, que fue tu maestra quien dijo muy
    firme que el viento no puede mirarse,
    que el viento es tan sólo una ráfaga etérea
    y que sólo se observan las cosas que toca.
    Quiero pedirte perdón porque en ese momento
    abordé el tren de adulto y perdí de explicarte
    que el viento es la espuma de un mar de
    palomas, palomas pequeñas así como el polvo,
    palomas que juegan y mecen las ramas,
    palomas que limpian el frágil cuaderno
    que flota en el aire.
    Me olvidé de decirte que el viento es el auto
    en que viajan los sueños, y que el claro chofer
    que conduce el carruaje ha elegido el color de
    una rosa en la luna. Me olvidé de decirte que el
    viento se observa a través de un cristal que
    se esconde en los libros. Me olvidé de decirte
    que hay una palabra que pone en tus ojos las
    gafas más tersas. Con ellas contemplas el centro
    del mundo, el hilo de añil que sostiene la
    estrella, la boca del viento, los magos que habitan
    allá tras la noche.
    Sabrás al amar las palabras que existe un lunar en
    los labios solares, que el mar sabe hablar los
    idiomas del cielo, que el átomo acoge una casa
    pequeña en que habitan los ríos.
    Sabrás defenderte de insípidos rostros que nada
    han sembrado.
    Sabrás que a lo lejos existe una niña que sueña
    volar en su escoba encantada.
    Esa palabra tendrás que aprenderla al sentir la
    mirada que asoma a tus ojos.
    Y una vez que esa palabra, la palabra poesía, se
    hospede en tu sangre ya no dudarás del cirquero
    del viento.
    Y cuando te digan que el número cero no tiene
    un amigo no asientes tu rostro, alza tu voz y
    declara que ahí, en la esfera de leche se encuentra
    flotando una rosa violeta, una rosa lunar donde
    el tiempo pasado descalza sus pies y recuesta su
    cuerpo en un tibio rincón de un sofá anaranjado.
    Fausto Vonbonek.

viernes, 24 de febrero de 2017

Escribir,
ese terco intento de plasmar con tinta
lo que percibimos.
Percibir,
conformarnos con las migajas ...
que nuestros sentidos permiten
que reconozcamos de la materia.
¿De dónde venimos?
¿A dónde vamos?
¿Qué somos?
¿Qué hemos venido a hacer a este juego?
Tantos siglos que son un suspiro del tiempo
y aún
no hemos abierto los ojos,
ni nuestras orejas perciben
una sola nota del canto del cielo.
Palabras,
las palabras no son suficientes.
¿De qué estamos hechos?
De aliento.
De latido.
De voz.
Del deseo de ser.
Presiento que estamos hechos de amor
de tanto amor que no nos percibimos vivos
hasta vernos reflejados en las pupilas del otro.

Teresa Delgado 2014

jueves, 23 de febrero de 2017

    Mi pensamiento es muy desobediente,
    y se niega a deshacerse de tu encanto,
    pues puede la alegría convertirse en llanto
    si te dejo escuchar mi voz doliente.
    ...
    No quiero darte quejas ni reproches
    ni quiero contagiarte mi agonía,
    y me digo a mí misma...
    es cosa mía
    cuando tu ausencia me convierte en noche
    En mi pecho ,clavado llevo un sueño
    regado por la luna con suspiros
    llora su luz apacible y desmayada
    tan pequeña me siento, tan sola e ignorada...
    que siento el corazón hueco y vacío
    Mas cuando el tiempo se detiene en ese instante
    de tu regreso para habitar mi vida ,
    en mi alma de agua remansada
    aparece de nuevo el sol radiante.
    me rodea la paz, renace la alegría
    Rosa Mayo
    A las aladas almas de las rosas
    del almendro de nata te requiero,
    que tenemos que hablar de muchas cosas,
    compañero del alma, compañero.
    Miguel Hernandez
“El poema quiere engañar al tiempo y el sufrimiento lo derrota. Si escuchara lo que huye de la puerta, si la imperfecta luz diera tu libro, si traicionara este ...dolor, si oyera tu descanso, si el alba tropezara con el árbol que te abrigó una vez, si pudieras volver a casa una noche cualquiera…”
Juan Gelman.

martes, 21 de febrero de 2017

EN TI SIN QUE LO ADVIERTAS
Tal vez tú no lo sepas pero habito
la parte occidental de tu memoria,
de mi nace tu urgencia perentoria...
por dar forma al deseo que transmito.

Tal vez no sepas que en tu vuelo bajo
me hago viento y te impulso a las alturas,
que provoco tus ansias de aventuras
que te quiero en silencio y te agasajo.
Tal vez de noche sientas extrañada
un impulso que no te corresponde
y una ilusión naciéndote en la boca.
Es mi sangre mezclada con tu nombre
que, ya esencia de ti, y enamorada
en tus ansiosos muslos desemboca.
José Miguel Junco Ezquerra

lunes, 20 de febrero de 2017

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.
- Federico García Lorca, "Alma ausente"

lunes, 13 de febrero de 2017

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
...
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos
árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis
brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda

jueves, 9 de febrero de 2017

Cuando el amor comienza, hay un momento
en que Dios se sorprende
de haber urdido algo tan hermoso.
Entonces, se inaugura
-entre el fulgor y el júbilo-...
el mundo nuevamente,
y pedir lo imposible
no es pedir demasiado.

Fue a la vera del mar, a medianoche.
Supe que estaba Dios,
y que la arena y tú
y el mar y yo y la luna
éramos Dios. Y lo adoré.
Antonio Gala

lunes, 6 de febrero de 2017

La mujer de albahaca

Así se hace el paisaje:
póngale cielo arriba, cielo por dos mitades,
un rebaño de nubes, un árbol solitario;
ponga una raya al medio, pero lejos, muy lejos
y déjeme quedarme soledad por mirarla,
por ver atardecer, porque sí, para nada;
por ver volver las tórtolas simples, crepusculares;
déjeme en esta orilla donde miro hacia adentro
y donde me padece, como un niño, la sangre.
Déjeme ser la greda. Yo me conozco el aire;
entre ser y no ser, me da por ser callada.
Un bulto de silencio donde el viento se queda
demorado, de piedra, detenido un instante.
El siempre deja un poco de polvo compañero,
un arsenal de adioses, un bailarín cansado
a quien, hace mil años, llamamos remolino
y hace girar, girando, sobre un pie a la distancia.
Así se hace el paisaje: de mirar el origen.
Cielo arriba los ojos. Y debajo, la sangre.
Tengo, si es por tener, los sagrados oficios:
tengo de hacer pan, de amasarlo temprano,
de taparlo a la hora que el sol trepa a los pájaros
y dejarlo que crezca como un fruto en octubre
lentamente, a la sombra patriarcal de los árboles.
Tengo, si es por tener, leña del quebracho
que me caldea el horno desde lo rojo al blanco.
Tengo, que cuando vienen los míos de la lluvia,
tengo pan, y me suena a trigo las enaguas.
Tengo que si lo pongo como un sol en la mesa
mis hijos parpadean, ríen encandilados
hasta que traigo humeando una ollada de locro
y mi hombre parte el pan sobre su pecho grande
y ahí, entre sus voces laboriosas y lerdas,
miro caer la luna en lentas rebanadas
.

domingo, 5 de febrero de 2017

No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.
...

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!
    El libro del viento
    Mi canción es un libro
    que se escribe con el viento
    y una imprenta indeleble...
    -la guitarra del pueblo-,
    a lo largo de América
    lo imprime a cielo abierto.

    Después, de boca en boca,
    santo y seña del sueño,
    va entre los hombres, cruza
    las fronteras del miedo
    y nombra al sometido
    en su padecimiento.
    Las muchachas azules,
    los rudos marineros,
    el labrador de pámpanos,
    el quieto, el andariego,
    andan con mi canción
    sin posible sosiego.
    Mi canción no le teme
    al tumulto ni al fuego.
    Todos pueden cantarla
    y llevársela lejos.
    Yo sé que cuando vuelva
    tendrá un sonido nuevo.
    ¿Qué dice mi canción?
    De todo en su momento:
    asuntos de casados,
    asuntos de solteros,
    dolores, alegrías;
    juglaría del viento.
    Y si a veces estalla
    en un grito violento
    es porque al pueblo acallan
    ¡y duele ese silencio!
    Armando Tejada Gómez

sábado, 4 de febrero de 2017

    Mi pensamiento es muy desobediente,
    y se niega a deshacerse de tu encanto,
    pues puede la alegría convertirse en llanto
    si te dejo escuchar mi voz doliente.
    ......
    No quiero darte quejas ni reproches
    ni quiero contagiarte mi agonía,
    y me digo a mí misma...
    es cosa mía
    cuando tu ausencia me convierte en noche
    En mi pecho ,clavado llevo un sueño
    regado por la luna con suspiros
    llora su luz apacible y desmayada
    tan pequeña me siento, tan sola e ignorada...
    que siento el corazón hueco y vacío
    Mas cuando el tiempo se detiene en ese instante
    de tu regreso para habitar mi vida ,
    en mi alma de agua remansada
    aparece de nuevo el sol radiante.
    me rodea la paz, renace la alegría
    Rosa Mayo.


viernes, 3 de febrero de 2017

    Con un verso y un sueño
    nacimos a la vida con un cantar,
    yo sin ninguna experiencia ,
    tú , comenzando a volar.
    ...
    Recuerdo
    Cómo de las tinieblas
    llegó la luz al darse,
    cómo tuvimos
    la cama los armarios ...
    y cómo Dios creó la riqueza de amarse
    Hace ya tanto tiempo...
    allí suargió la vida al yo quererte
    al visitar el cielo palpitante
    mi hogar querido .
    Tal vez fue mi deseo
    de llegar a la luna cómo el aire,
    Cómo de estrellas se llenó la cama...
    y cómo Dios , me sorprendió a mi misma por amarte

    Rosa Mayo
Te velan las noches que hace frío tapándote la cama con un manto de estrellas, el duende y su hada .
Dicen que este cuento cuando era niño me lo contaban ,pero yo se que no es cierto.
Yo los vi...!!!
Yo vi a mi duende y su hada ,estaban con la Luna ,detrás de mi ventana.
Francisco Gago

jueves, 2 de febrero de 2017



NOCTURNO
Llegaste muy temprano, en el naciente
de un día rumoroso y con espinas;
los ojos muy abiertos, descifrando...
el mito de la sangre y las montañas;
el mar te abandonó en aquella orilla
de mi pecho sediento de arrullarte.

Todo en ti es de pájaro y de luna,
gaviota de la tierra y los océanos,
pequeño colibrí de un mundo rubio,
poeta de los versos nunca escritos,
enamorado amor de los cometas,
aspirante inexperto a ser un hombre.
Macu Marrero

martes, 31 de enero de 2017



(Hamlet Lima Quintana - Enrique Llopis)
Hay gente que con solo decir una palabra...
enciende la ilusión y los rosales,
que con sólo sonreír entre los ojos
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente,que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas.
Que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.
Hay gente que con solo abrir la boca
llega hasta todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada.
Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria,
pues sabe, que a la vuelta de la esquina,
hay gente que es así, tan necesaria.

lunes, 30 de enero de 2017

    TU MARCHA
    Y te marchaste en silencio
    sin decir una palabra
    hacia la frontera azul...
    donde nace el arcoiris...
    y el viento de luna clara.

    Te fuiste sin una queja
    en una noche estrellada
    y un atisbo de sonrisa
    con el color de la escarcha
    se dibujaba en tu cara.
    Por qué fue en aquella noche,
    por qué fuiste a tu otra casa?
    qué Ángel te convenció
    para que al cielo volaras
    dejando tanta tristeza
    acostada en nuestra cama ?
    Rosa Mayo

    Una carta de amor
    no es un naipe de amor
    una carta de amor tampoco es una carta
    pastoral o de crédito / de pago o fletamento
    ......
    en cambio se asemeja a una carta de amparo
    ya que si la alegría o la tristeza
    se animan a escribir una carta de amor
    es porque en las entrañas de la noche
    se abren la euforia o la congoja
    las cenizas se olvidan de su hoguera
    o la culpa se asila en su pasado
    una carta de amor
    es por lo general un pobre afluente
    de un río caudaloso
    y nunca está a la altura del paisaje
    ni de los ojos que miraron verdes
    ni de los labios dulces
    que besaron temblando o no besaron
    ni del cielo que a veces se desploma
    en trombas en escarnio o en granizo
    una carta de amor puede enviarse
    desde un altozano o desde una mazmorra
    desde la exaltación o desde el duelo
    pero no hay caso / siempre
    será tan sólo un calco
    una copia frugal del sentimiento
    una carta de amor no es el amor
    sino un in forme de la ausencia.

    Mario Benedetti

domingo, 29 de enero de 2017

    Se quemaría el mismo sol,
    las estrellas se caerían del cielo,
    y llegarían hasta ti como luciérnagas
    para llevarte mi corazón
    en pedacitos brillantes y pequeños ....
    Mis ojos brillantes
    lloran esas estrellas .
    Mario Fuentes
    Como un milagro
    La linda parejita que transcurre
    por el viejo teclado de baldosas
    sabe y no sabe de su amor a término...
    o de las marcas que impondrán los días

    la linda parejita en su burbuja
    no quiere saber nada de cenizas
    ni de cuevas ajenas ni de fobias
    sólo pide quererse a encontronazos
    asume su pasión como una ergástula
    nada de libertad condicionada
    con sus dos soledades basta y sobra
    con sus dos cuerpos y sus cuatro manos
    tiene razón la linda parejita
    no es fácil instalarse en la excepción
    el plazo del amor es un instante
    y hay que hacerlo durar como un milagro.
    Mario Benedetti - La vida, ese paréntesis.

miércoles, 25 de enero de 2017

    Por esa vida que viene
    la vida va hacia la vida
    repechando donde duele
    la ternura y la alegría.
    ...
    Si es varón, será Lisandro
    y si es mujer, Candelaria;
    si niño será gorrión
    y si es muchacha calandria.
    La vida vuelve y la vida
    no sabe si no volver:
    hilando el telar del tiempo
    con el hombre y la mujer.
    Por esa vida que viene
    la vida viene cantando
    con un vuelo de gorrión
    y el silbo de dos milagros.
    Lisandro, por si llegaras,
    si llegaras, Candelaria,
    Miguel será mediodía
    y Ana, pura madrugada.
    Armando Tejada Gomez
    30 octubre de 1975
    Pequeña carta a una rosa (Manuel del Cabral) fragmento.
    Pero tú que en tus pétalos coleccionas mañanas,
    tú que apretando alas,todo el amor del bosque
    me lo das en tu breve primavera,...
    déjame que la mano te conserve,
    déjame...
    Digital biografía de los duendes
    cerebro del jardín ,pasto del sueño,
    tú que encuadernada en pétalos no vuelas,
    tú que sin comprenderlo,
    indefensa en mis manos ,me defiendes .


martes, 24 de enero de 2017

Alfonsina  Storni
 He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
pero yo espero algún amor-natura
capaz de renovarme y redimirme.
...
Amor que fructifique mi desierto
y me haga brotar ramas sensitivas,
soy una selva de raíces vivas,
sólo el follaje suele estarse muerto.
¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
distinto al tronco fiel que lo alimenta.
¿En dónde está el espíritu sombrío
de cuya opacidad brote la llama?
Ah, si mis mundos con su amor inflama
yo seré incontenible como un río.
¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida...
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.
Alfonsina Storni (fragmento de "Un sol )
Antonio Gala
 Arrebátame, amor, águila esquiva,
mátame a desgarrón y a dentellada,
que tengo ya la queja amordazada
y entre tus garras la intención cautiva.
...
No finjas más, no ocultes la excesiva
hambre de mí que te arde en la mirada.
No gires más la faz desmemoriada
y muerde de una vez la carne viva.
Batir tu vuelo siento impenetrable,
en retirada siempre y al acecho.
Tu sed eterna y ágil desafío.
Pues que eres al olvido invulnerable,
vulnérame ya, amor, deshazme el pecho
y anida en él, demonio y ángel mío.


lunes, 23 de enero de 2017

    Ayer la vi sentada
    en la arena
    de sombras y olas ...
    decia soy yo
    yo he venido...
    de muy lejos
    a tu playa
    soy tu sirena.
    y no te encuentro,
    me atrapo la playa,
    me desvio el viento,
    perdida buscaba la ruta
    de tu barca
    adonde ire hoy?
    seguire buscando ,
    solo soy
    tu sirena.
    Mario Fuentes, enero y el tiempo de frio.2016.
    Canción del forastero
    De qué me sirve a mí la primavera,
    esta ciudad con plazas y alamedas,
    si en el acontecer del día que se va...
    en toda esta ciudad, nadie me espera.
    De qué me sirve a mí tanto paisaje,
    el cielo cruel y azul, la luna llena,
    si en el acontecer de oscura inmensidad,
    en toda esta ciudad, no hay quién me quiera.

    Los ojos sin amor son ojos muertos,
    miran pero no ven: la piel del día,
    la fiesta de color del pájaro y la flor,
    el rostro natural de la alegría.
    De qué puede sevir mirarnos sin amar?
    Los ojos sin amor, no ven la vida.
    El solo marcha solo hacia la muerte,
    es como un forastero de los días,
    dirá que estuvo aquí y no supo entender
    por qué los que se amaban, sonreían.
    Un hombre, una mujer, por separado
    son la mitad del ser, dos soledades,
    de qué pueden servir si no saben unir
    en el río de un niño las dos sangres.
    Armando Tejada Gómez
    Reinaba yo en el mar,
    tu reino eran las olas,
    jugaba yo a corales,
    tú en solitarias playas que en pleamar dejabas ,
    juntabas caracolas.
    ...
    En luminosas tardes pensaba en que el azar nos regalase encuentros,
    para poder jugar y acaso así saber que brisas gobernaban tus pensamientos.
    Vano intento ,entendí ...
    Las olas van y vienen en movimiento inquieto
    y esquivas no permiten que a nadie pertenezcan sus sentimientos
    que un día me creí.
    Rosa Mayo

martes, 17 de enero de 2017

Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
en Angola, a la luz de la luna de Junio,
o eras tú la cintura de aquella guitarra
que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido.

Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato.
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto

mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida:
frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas.
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.
 Pablo Neruda
ARREBRUJARSE
Maria Rosa Serdio Gonzalez
Hoy es luna llena
la del mes de enero,
esa luna vieja, ...
de la que habla el viento,
que adoran los búhos,
la que cuenta el cuento,
la que rueda platas
sobre el mar y el tiempo...
A nadie digais
que salí volando,
que crucé las olas,
los montes, el campo...
que en mi escoba vieja,
que sabe latines,
emprendí un crucero
hasta los confines
de un mapa de sueños.
¡Me fui de visita que
ALLÁ tengo cita

domingo, 15 de enero de 2017

Yo sé que volverá,
que volveremos:
usted a su heredad
y yo a mi cielo.
Si en algún puerto o niebla
nos cruzamos,
déme la mano hermano,
déme el hermano que estará
en su mano,
diciendo
que este mundo
es un pañuelo
Bajo estado de sangre ( Madrid 1978)
ARMANDO TEJADA GÓMEZ.

jueves, 12 de enero de 2017

A FUEGO LENTO
Poner de remojo un puñado de besos
a la intemperie.
...
Mejor toda la noche,
mejor si hace luna.
Recogerlos temprano y darles calor.
Mejor si amanece,
Poner a cocinar a fuego lento,
mejor si es muy lento
muy lento.
Añadir una pizca de polvo de estrellas
palabras hermosas, unos versos
promesas, recuerdos, corazonadas
Y entonces...
Llevar a ebullición.
Por arte de amor y deseo
aparecerán de improviso en los labios precisos,
mejor en los tuyos
mejor en los míos
Mejor en los nuestros.

Teresa Delgado © 2015

martes, 10 de enero de 2017

José Miguel Junco Ezquerra
NATURALEZA VIVA
Es más tímida la luna cuando encara tu belleza y menos agua es el agua cuando se mira en tu pelo pues se le derrite el velo ante tanta fortaleza. La claridad se amilana ante tanta lozanía y hasta el anuncio del día se espera para mañana.
...
Se abren paso y se voltean las alas del ruiseñor, se le queda mudo el canto cuando tus pechos otean, quién podrá con ese amor, quién hará frente al candor que en tus ojos aletea.Y cómo expresar mejor la elocuencia de tus besos si presa de un embeleso la cintura te cimbrea y yo me quedo en los huesos.
Es la historia singular entre belleza y ternura, ninguna flor en su altura se te puede equiparar, si hasta oírte suspirar se convierte en aventura. La tarde con galanura celebra tu boca ardiente y en los mares las corrientes se tuercen la dirección, te buscan el corazón y en él transforman en fuente la esencia de una pasión.
Si hasta de noche desnudo tu cuerpo busca el sonido, tu cuerpo y esas maneras que tienes de desplegarte, sí tan solo por amarte junto a tu cama hace nido y se simula dormido para verte en tu esplendor, si hasta le cambia el color y se escucha, estremecido, el eco de su temblor repicándote al oído.

Tú no sabes amar; ¿acaso intentas
darme calor con tu mirada triste?
El amor nada vale sin tormentas,
¡sin tempestades... el amor no existe!

Y sin embargo, ¿dices que me amas?
No, no es el amor lo que hacia mí te mueve:
el Amor es un sol hecho de llamas,
y en los soles jamás cuaja la nieve.

¡El amor es volcán, es rayo, es lumbre,
y debe ser devorador, intenso,
debe ser huracán, debe ser cumbre...
debe alzarse hasta Dios como el incienso!

¿Pero tú piensas que el amor es frío?
¿Que ha de asomar en ojos siempre yertos?
¡Con tu anémico amor... anda, bien mío,
anda al osario a enamorar los muertos!

Julio Florez